El ISSB: normas globales para el reporte de sostenibilidad de las empresas

El ISSB es un organismo creado para desarrollar normas mundiales en materia de información corporativa no financiera. Su objetivo es proporcionar a los inversores información clara y comparable sobre el desempeño de las empresas en materia de sostenibilidad. Ofrece un marco transparente y coherente para empresas de todo el mundo y busca promover una gobernanza responsable y guiar a las organizaciones hacia prácticas sostenibles, marcando así un avance importante en la transición hacia una economía más verde.

François Tréfois
CSR & ESG Expert
Mise à jour : 
09.04.2024
Publication : 
09.04.2024

La creciente necesidad de información sobre el impacto ambiental de las empresas y las acciones que llevan a cabo en este sentido ha provocado una multiplicación de los formatos de informes no financieros en todo el mundo. Aunque loables, estas numerosas iniciativas no siempre favorecen la transparencia de la información, lo que impide que las partes interesadas dispongan de un marco de análisis claro y puedan comparar los resultados entre distintos actores. 

Partiendo de esta observación, la Fundación IFRS, conocida por sus normas contables, anunció la creación del ISSB (International Sustainability Standards Board), un organismo encargado de desarrollar un marco de referencia internacional para los informes no financieros de las empresas, principalmente destinado a inversores y actores de los mercados financieros.

En un mundo que se enfrenta a desafíos ambientales y sociales sin precedentes, la necesidad de una acción concertada para promover la sostenibilidad se ha convertido en una prioridad global. En este contexto, el International Sustainability Standards Board (ISSB) surge como un actor clave en la elaboración de normas mundiales destinadas a guiar a las empresas hacia prácticas más sostenibles y responsables.

¿Qué es el ISSB (International Sustainability Standards Board)?

El International Sustainability Standards Board (ISSB) es una iniciativa global cuyo objetivo es desarrollar normas de información no financiera para ayudar a las empresas a comunicar de manera transparente su desempeño en materia de sostenibilidad. Lanzado bajo el auspicio de la International Financial Reporting Standards Foundation (IFRS) durante la COP26 de Glasgow, el ISSB busca cerrar la brecha actual en materia de normas de sostenibilidad y proporcionar directrices claras y coherentes para empresas de todo el mundo.

El ISSB se ha fijado cuatro objetivos principales:

  • elaborar un conjunto de normas con vocación de convertirse en el marco de referencia mundial para la divulgación de información sobre desarrollo sostenible
  • satisfacer las necesidades de información de los inversores
  • permitir a las empresas comunicarse de forma clara y exhaustiva con los mercados financieros
  • fomentar la interoperabilidad entre sus normas y las específicas de determinados países, grupos de países o partes interesadas 

El Consejo de Administración del ISSB está compuesto por 14 miembros con diversas experiencias y trayectorias profesionales. Desde enero de 2022, este consejo está presidido por Emmanuel Faber, ex director general de Danone.

Para llevar a cabo su misión, el ISSB se ha apoyado en el trabajo realizado previamente por diversos organismos y grupos de inversores, entre ellos:

  • el Task Force for Climate-related Financial Disclosures (TCFD), órgano del Consejo de Estabilidad Financiera
  • la Global Reporting Initiative (GRI)
  • las normas SASB (Sustainability Accounting Standards Board) en lo que respecta a las normas sectoriales
  • la CDSB (Climate Disclosure Standards Board)
  • La VRF (Value Reporting Foundation)

Estas tres últimas organizaciones han sido integradas en la fundación IFRS en el marco de la creación del ISSB.

Les organismes à la genèse de l’ISSB
Los organismos en el origen del ISSB (Fuente: ESG Professionals Network)

Las normas ISSB

El ISSB presentó en junio de 2023 dos conjuntos de normas, las IFRS-S1 e IFRS-S2, que entraron en vigor en enero de 2024.

Se están desarrollando nuevas normas que permitirán ampliar el ámbito de aplicación del ISSB a nuevos indicadores ESG.

La IFRS-S1 - Requisitos generales para la información financiera relacionada con la sostenibilidad

Esta IFRS define la metodología que debe seguir una empresa para identificar y divulgar información sobre los riesgos y oportunidades relacionados con el desarrollo sostenible en sus actividades.

Se trata de realizar un análisis de materialidad financiera que permita estimar el impacto que el desarrollo sostenible tendrá en los flujos de caja de la empresa, su acceso a nuevas fuentes de financiación o los costes de capital a corto, medio y largo plazo.

En el marco de esta IFRS, la empresa deberá especificar:

  • Los mecanismos de gobernanza, los controles y los procedimientos establecidos para supervisar, gestionar y controlar los riesgos y oportunidades relacionados con los temas de sostenibilidad
  • La estrategia adoptada para gestionar dichos riesgos y oportunidades
  • La metodología aplicada para identificar, evaluar, priorizar y supervisar estos riesgos y oportunidades
  • Los indicadores y objetivos que ha definido o que la ley le obliga a alcanzar, así como su desempeño actual en el cumplimiento de dichas metas

IFRS S2 - Información a revelar relacionada con el clima

Esta norma IFRS, siguiendo el mismo modelo que la IFRS S1, se centra en esta ocasión en los temas directamente relacionados con el cambio climático.

En la misma línea, la empresa deberá proporcionar un análisis del impacto potencial que el cambio climático tendrá en sus flujos de efectivo, su acceso a nuevas fuentes de financiación o sus costes de capital a corto, medio y largo plazo. 

Este análisis debe tener en cuenta los riesgos y oportunidades relacionados con el clima, incluyendo tanto los riesgos físicos a los que está expuesta la empresa como los riesgos de transición derivados de la adaptación de su funcionamiento a las consecuencias del cambio climático.

Al igual que con la IFRS S1, debe especificar elementos sobre:

  • Sus mecanismos de gobernanza
  • La estrategia adoptada para gestionar los riesgos y oportunidades relacionados con el clima
  • Los procesos de gestión de dichos riesgos y oportunidades
  • Los indicadores seleccionados y los objetivos a alcanzar, así como sus avances en la materia

En el marco de esta norma IFRS, deberá realizar un balance de sus emisiones de gases de efecto invernadero en los Alcances 1, 2 y 3 de sus actividades, idealmente siguiendo el método definido por el GHG Protocol. Por último, deberá precisar sus objetivos de reducción de emisiones de GEI, el plazo previsto para alcanzar dichos objetivos y si se trata de objetivos absolutos o de intensidad.

También deberá indicar:

  • si la remuneración de los directivos de la sociedad está vinculada de alguna manera a la política climática de la empresa
  • si un precio interno del carbono se ha implementado dentro de la estructura, su importe y la forma en que se aplica en el proceso de toma de decisiones
  • si recurre o prevé integrar en su estrategia un mecanismo de compensación de carbono, el tipo de crédito de carbono en cuestión y el proceso de validación del programa de emisión por parte de un tercero independiente

Las normas sectoriales SASB

Basándose en el trabajo realizado previamente por el Sustainability Accounting Standards Board (SASB), el ISSB ha integrado normas sectoriales específicas. Estas normas cubren actualmente 77 sectores de actividad cuyos retos financieros frente al desarrollo sostenible se consideran importantes.

Los sectores afectados se dividen en estas categorías:

  • Bienes de consumo (7 industrias)
  • Minería y procesamiento de minerales (8 industrias)
  • Datos financieros (7 industrias)
  • Alimentos y bebidas (8 industrias)
  • Salud (6 industrias)
  • Infraestructuras (8 industrias)
  • Recursos renovables y energías alternativas (6 industrias)
  • Transformación de recursos (5 industrias)
  • Servicios (7 industrias)
  • Tecnología y comunicación (6 industrias)
  • Transporte (9 industrias)

Estas normas deben responder a la necesidad de los inversores de disponer tanto de información intersectorial como específica de ciertos sectores, en función de su nivel de exposición a los retos de sostenibilidad. Por lo tanto, permiten complementar los análisis realizados en el marco de las IFRS-S.

¿Cuál es el impacto del ISSB?

Aunque el ISSB se dirige principalmente a los inversores, estas normas internacionales tienen un impacto mucho más amplio que afecta tanto a las empresas como a sus grupos de interés.

Para los inversores y los mercados financieros

Al esforzarse por desarrollar normas mundiales coherentes para la información sobre sostenibilidad, el ISSB facilita la comparabilidad y la transparencia de la información divulgada a los mercados financieros.

Los efectos derivados son, por tanto:

  • una mejor toma de decisiones por parte de los inversores
  • una mejor asignación de capital hacia empresas sostenibles o que lideran esfuerzos para luchar contra el cambio climático
  • el desarrollo de nuevos productos financieros “sostenibles” destinados a financiar a estas mismas empresas

Para las empresas

Si bien para las empresas la adopción de las normas del ISSB puede conllevar costes de implementación, a largo plazo esta medida resultará beneficiosa. 

El ISSB fomenta la integración de las consideraciones ambientales, sociales y de gobernanza (ESG) en las decisiones empresariales. Así, al integrar la sostenibilidad en su modelo de gobernanza, estas empresas podrán demostrar una mayor resiliencia frente a las consecuencias del cambio climático y dispondrán de las claves necesarias para implementar una estrategia ESG eficiente.

Al proporcionar información clara y fiable sobre el desempeño en materia de sostenibilidad, el ISSB permite a las empresas reforzar la confianza de los inversores, los consumidores y sus demás grupos de interés.

Es, en última instancia, una forma eficaz de destacar en el mercado frente a posibles competidores menos dispuestos a divulgar información sobre criterios ESG. 

Para la sociedad

Las normas ISSB contribuyen directamente a la transición hacia una economía más sostenible, tanto al incentivar a las empresas a actuar de forma concreta como a los inversores a financiar a los agentes económicos comprometidos con este proceso.

Además, permiten una mayor concienciación sobre los retos ambientales y sociales a los que se enfrenta la sociedad en su conjunto.

ISSB y CSRD: diferencias y puntos en común

A pesar de algunas divergencias, las normas promovidas por el IFRS, por un lado, y por el EFRAG, por otro, comparten un objetivo común y, por tanto, tienden a converger tanto en el fondo como en la forma. Su principal diferencia radica en el análisis de materialidad.

Materialidad financiera VS doble materialidad

Aunque ambos marcos han integrado un análisis de materialidad como preámbulo a la divulgación de información, el ISSB ha optado por centrarse únicamente en la materialidad financiera o materialidad simple. Se trata, por tanto, de estimar el impacto que tendrá el cambio climático en las actividades de la empresa, poniendo el foco en las consecuencias financieras que esto supone en términos de riesgos y oportunidades. Un enfoque que recibe críticas frecuentes, ya que implica que los agentes económicos solo serían capaces de actuar bajo el prisma de posibles limitaciones u oportunidades financieras.

En la CSRD, el EFRAG ha decidido solicitar a las empresas que realicen un análisis de doble materialidad. Esto implica retomar el concepto de materialidad financiera, pero añadiendo la materialidad de impacto. Por consiguiente, la empresa no solo deberá realizar una estimación de las consecuencias financieras del cambio climático en sus actividades, sino también evaluar el impacto que sus operaciones o su transición hacia un modelo sostenible tendrán en los distintos indicadores ESG. Esto incluye, por tanto, el medio ambiente en sentido amplio (emisiones de gases de efecto invernadero, contaminación, biodiversidad, recursos hídricos, etc.), así como las dimensiones sociales y societales (impacto en proveedores, comunidades locales, etc.).

Representación del principio de "doble materialidad"

¿Qué interoperabilidad existe entre las normas ESRS y las IFRS-S?

Aunque la definición de "materialidad" difiere entre un estándar de reporte y otro, la CSRD y el ISSB mantienen numerosos puntos de convergencia.

Para reducir el riesgo de duplicidad en la presentación de informes al que podrían enfrentarse algunas empresas, el EFRAG y el ISSB han trabajado conjuntamente para garantizar un alto grado de interoperabilidad entre sus dos conjuntos de normas.

La norma IFRS-S1 comparte, por tanto, numerosos puntos en común con las normas ESRS 1 y ESRS 2, que corresponden a los criterios generales de la CSRD.

En cuanto a la IFRS-S2, debe ponerse en paralelo con laESRS E1 dedicada al cambio climático. La mayoría de los puntos de datos solicitados en el marco del ISSB se encuentran, por tanto, en los informes de la CSRD.

No obstante, la ESRS E1 sigue siendo, hasta la fecha, más completa que su homóloga del ISSB, especialmente en lo que respecta a las acciones emprendidas para luchar contra el calentamiento global, así como a las cuestiones relativas al consumo de energía y al mix energético.

Por otra parte, a diferencia de la IFRS-S2, la ESRS E1 no tiene en cuenta los créditos de carbono como una forma de alcanzar sus objetivos de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero.

Para mayor claridad, el EFRAG ha publicado un cuadro de correspondencia entre los dos estándares de información no financiera que permite identificar sus puntos de convergencia.

Comparativa de los ámbitos de aplicación de los principales estándares de información no financiera

La aplicación del ISSB en todo el mundo

Dado que la publicación de las normas IFRS-S es reciente, su despliegue aún está en curso en muchos países.

Sin embargo, estas normas de sostenibilidad ya han sido adoptadas por numerosos países, entre ellos el Reino Unido, Brasil, Costa Rica, Sri Lanka, Nigeria y Turquía.

Otros países están llevando a cabo consultas para su adopción. Es el caso de Canadá, Japón o Singapur.

Conclusión

El ISSB se ha consolidado rápidamente como un actor clave en la regulación de los informes de sostenibilidad. Al fijarse como objetivo armonizar las normas de divulgación de información no financiera de las empresas a nivel mundial, permitirá a las compañías demostrar transparencia y actuar de forma concreta por el clima. Estas normas tienen, por tanto, el potencial de transformar los mercados financieros y la economía global.

Aunque actualmente se centra en los indicadores climáticos, la Fundación IFRS ha indicado que trabaja en nuevas normas que, al igual que la CSRD, podrán aplicarse a otros indicadores ESG.

Ahora les corresponde a las empresas e inversores prepararse para la adopción de estas normas, que probablemente se convertirán en la referencia de los informes no financieros en muchos países al igual que lo es la CSRD en la Unión Europea.

Fuentes: