🔎 Puntos clave
Los pilares históricos de la contabilidad de carbono: Basados en el estándar internacional del GHG Protocol, los alcances 1, 2 y 3 permiten a las empresas clasificar de forma universal sus diversas fuentes de emisiones de gases de efecto invernadero.
De lo directo a lo indirecto: Este método distingue las emisiones directas generadas in situ (Alcance 1: calefacción, flota de vehículos) de las emisiones indirectas relacionadas con la energía adquirida (Alcance 2: electricidad, redes de calor o frío).
El Alcance 3, el gigante oculto de la cadena de valor: Aunque es complejo de evaluar, este tercer perímetro agrupa todas las demás emisiones indirectas (compra de servicios, desplazamientos, fin de vida útil de los productos) y representa a menudo la parte abrumadora —hasta más del 90 %— de la huella de carbono real de una organización.
Hacia una visión global más allá de los alcances: Ante las limitaciones de esta notación, que ignora las acciones positivas externas, nuevos marcos de referencia como la Net Zero Initiative integran conceptos de emisiones evitadas o secuestro de carbono (a veces denominados Alcance 4) para gestionar una neutralidad colectiva eficaz.
¿Cuál es el origen de los alcances 1, 2 y 3?
La medición de las emisiones de gases de efecto invernadero de las empresas es el requisito previo para pasar a la acción. Sin embargo, esta medición y su análisis pueden resultar tediosos. Hoy en día existen diferentes metodologías de contabilidad de carbono que sirven de referencia y tienen valor de norma o estándar.
Entre ellas, cabe mencionar la metodología Bilan Carbone®, la metodología BEGES, el estándar GRI 305, la metodología del GHG Protocol o la norma ISO 14064. Estas diversas metodologías de contabilización de emisiones de GEI evolucionan constantemente y tienden a converger para facilitar la realización de balances de emisiones de CO2.
La categorización de las fuentes de emisiones en 3 alcances fue propuesta inicialmente por la metodología del GHG Protocol.
Creado en 1998, el GHG Protocol o «Greenhouse Gas Protocol Corporate Accounting and Reporting Standard» tiene como objetivo establecer un estándar internacional de contabilidad de carbono y proporcionar las herramientas, guías y formación necesarias para acelerar la transición hacia una economía baja en carbono en empresas y gobiernos.
El GHG Protocol es el resultado de una estrecha colaboración entre el World Business Council for Sustainable Development (WBCSD), el World Resources Institute (WRI) y diversas empresas, gobiernos y ONG.
Alcance 1, 2 y 3: definición
En su metodología, el GHG Protocol clasifica las emisiones antropogénicas de gases de efecto invernadero (GEI) en 3 alcances :
- El alcance 1 incluye todas las emisiones directas de gases de efecto invernadero de la empresa, como la calefacción de las instalaciones y las emisiones de los vehículos de la empresa.
- El alcance 2 comprende las emisiones indirectas relacionadas con el consumo de energía (electricidad, vapor, calor, frío, aire comprimido, etc.) durante la producción de un producto o servicio.
- El alcance 3 agrupa todas las demás emisiones indirectas de la empresa, tales como la compra de bienes y servicios, el uso de los productos vendidos, el transporte de mercancías y materias primas tanto aguas arriba como aguas abajo, etc. El alcance 3 representa generalmente la mayor parte de las emisiones totales de las empresas. En algunos clientes de Tennaxia, por ejemplo, llega a superar el 98%.
Inicialmente, la metodología del GHG Protocol solo mencionaba los alcances 1 y 2. No fue hasta 2011 cuando se especificaron las emisiones de GEI del alcance 3, lo que permitió ampliar el análisis de las fuentes de emisión.

Una categorización por alcances reconocida a nivel mundial
Numerosos marcos internacionales, tanto normativos como voluntarios, se basan en la categorización por alcances del GHG Protocol:
- El Carbon Disclosure Project (CDP)
- La Corporate Sustainability Reporting Directive (CSRD)
- La Science Based Targets initiative (SBTi)
La norma ISO 14064 publicada en 2006, la metodología Bilan Carbone® promovida por la Association Bilan Carbone o bien la V5 de la metodología BEGES proponen categorizaciones de las emisiones de gases de efecto invernadero distintas a las del GHG Protocol. Sin embargo, tienden a armonizarse y generalmente establecen un vínculo entre sus partidas de emisiones y los alcances (scopes) del GHG Protocol, tal como muestra esta infografía comparativa de las metodologías:
Tabla comparativa entre las categorías y partidas establecidas entre el marco de referencia nacional, el Bilan Carbone® y el GHG Protocol - Fuente: ADEME
Los alcances 1, 2 y 3 en detalle
¿Qué es el alcance 1? Las emisiones directas
El alcance 1 incluye las emisiones de gases de efecto invernadero relacionadas con la producción del producto, tales como la combustión de combustibles fósiles, las emisiones de CO2 y de metano. Estas emisiones se denominan emisiones directas.
El GHG Protocol ha identificado cinco categorías de emisiones directas:
- Fuentes fijas de combustión
- Fuentes móviles con motor térmico
- Procesos ajenos a la energía
- Emisiones directas fugitivas
- Emisiones derivadas de la biomasa (suelos y bosques)
¿Qué es el alcance 2? Las emisiones indirectas relacionadas con el consumo de energía
El alcance 2 incluye las emisiones de gases de efecto invernadero resultantes del consumo de energía de una empresa. De hecho, la producción de electricidad es más o menos emisiva en función del mix energético de su país de origen. Las emisiones indirectas vinculadas al consumo energético se registran en el alcance 2.
El GHG Protocol ha identificado dos categorías de emisiones indirectas relacionadas con el consumo de energía:
- Emisiones de GEI vinculadas al consumo de electricidad
- Emisiones relacionadas con el consumo de vapor, calor o frío
¿Qué es el alcance 3? Las otras emisiones indirectas
Por último, el alcance 3 agrupa todas las fuentes de emisiones de gases de efecto invernadero que no están directamente relacionadas con las actividades de la empresa. Se generan a lo largo de toda la cadena de valor.
Por ejemplo, las materias primas necesarias para la fabricación de un producto se extraen, transforman y transportan hasta la fábrica de producción. Cada una de estas etapas emite gases de efecto invernadero que se incluyen en el alcance 3 del inventario de GEI.
El GHG Protocol ha identificado dieciséis grandes tipologías de fuentes de emisiones indirectas:
- Emisiones de gases de efecto invernadero relacionadas con la energía no incluida en los alcances 1 y 2
- Compra de productos y servicios
- Inmovilizado de bienes
- Residuos
- Transporte de mercancías aguas arriba
- Desplazamientos profesionales
- Activos en leasing aguas arriba
- Inversiones de la empresa
- Transporte de visitantes y clientes
- Transporte de mercancías aguas abajo
- Uso de los productos vendidos
- Fin de vida de los productos vendidos
- Franquicias aguas abajo
- Leasing aguas abajo
- Desplazamientos entre el domicilio y el trabajo
- Otras emisiones indirectas.
Los límites de la categorización en alcances 1, 2 y 3
La definición de los 3 alcances no permite contabilizar las emisiones o reducciones de emisiones realizadas fuera del perímetro de actividad de la empresa. Por lo tanto, no se tienen en cuenta las emisiones evitadas o negativas, como la participación en proyectos de contribución al carbono.
Diversos marcos de referencia han comenzado a considerar estas emisiones y proponen métodos de contabilización. Sin embargo, dado que estos se basan en escenarios de referencia como hipótesis, los distintos organismos aconsejan actuar con prudencia en su utilización.
Límites a los que responde el marco NZI
El proyecto Net Zero Initiative es un nuevo método de categorización de emisiones lanzado en junio de 2018, impulsado por la consultora especializada Carbone 4 en colaboración con empresas y un consejo científico de alto nivel. Esta aproximación a la contabilidad de carbono tiene la ventaja de considerar no solo las emisiones inducidas (alcances 1, 2 y 3), sino también las evitadas y las negativas. Todo ello con el fin de proporcionar un marco de referencia para una neutralidad de carbono colectiva
Las emisiones negativas corresponden al secuestro de carbono, y las emisiones evitadas, a la financiación o venta de servicios y productos de bajas emisiones.
Este enfoque permite a las organizaciones obtener una huella de carbono de sus actividades y financiaciones más relevante, así como maximizar su contribución a la lucha contra el cambio climático.
Los 10 principios de la Net Zero Initiative estructuran esta metodología y garantizan una acción climática ambiciosa y eficaz. Consulte los 10 principios de la NZI aquí.
Esta metodología anima a las organizaciones a ir más allá del GHG Protocol, midiendo no solo los alcances 1, 2 y 3, sino también sus acciones climáticas. De hecho, el principio n.º 3, que establece que para estructurar su acción climática una empresa debe distinguir tres tipos diferentes de acciones no fungibles —reducción de emisiones, evitación y secuestro—, se basa en 3 pilares:
- Pilar A - Reducir las emisiones directas e indirectas propias, es decir, las emisiones de alcance 1, 2 y 3.
- Pilar B - Reducir las emisiones de terceros:
- Comercializando soluciones bajas en carbono, como por ejemplo la venta o el alquiler de bicicletas.
- Financiando proyectos bajos en carbono fuera de la cadena de valor.
- Pilar C - Aumentar los sumideros de carbono:
- Desarrollando la absorción de carbono internamente y en la cadena de valor.
- Financiando proyectos de absorción fuera de la cadena de valor.
Por tanto, el proyecto NZI complementa el cálculo de las emisiones de alcance 1, 2 y 3, cubriendo una laguna importante: la contabilidad de las emisiones negativas y evitadas.
¿Podemos hablar de un alcance 4?
El GHG Protocol también ha abordado este tema definiendo un alcance 4 que contabilizaría las emisiones evitadas. El alcance 4, tal como lo plantea el GHG Protocol, tiene una visión más limitada de las emisiones evitadas que la de la ADEME o el método Bilan Carbone. Por ejemplo, no tiene en cuenta la financiación de proyectos de secuestro.
El GHG Protocol incluye en este alcance 4 los productos o servicios cuyo uso tiene un impacto de carbono menor que la alternativa utilizada en el escenario de referencia. Por ejemplo, empleados que optan por compartir coche en lugar de usar el vehículo particular o un coche eléctrico en lugar de un coche de combustión para sus desplazamientos al trabajo.
Este alcance 4 también tiene en cuenta las emisiones evitadas relacionadas con el reciclaje de un producto.
Por tanto, este enfoque requiere elaborar escenarios de referencia lo más fiables posible que permitan medir las emisiones evitadas con suficiente precisión. También apuesta por el desarrollo de nuevas tecnologías que permitan implementar prácticas con menor huella de carbono.
No obstante, el GHG Protocol se muestra prudente al respecto y especifica que este tipo de evaluación no debe prevalecer sobre los esfuerzos realizados para calcular y reducir las emisiones de los alcances 1, 2 y 3, ni perjudicarlos.
La ADEME, basándose en la norma ISO 14064-1, recomienda asimismo publicar esta información por separado del balance de gases de efecto invernadero de la empresa.
El alcance 3, una prioridad para muchas empresas
Actualmente, la metodología del GHG Protocol solo hace obligatorio el balance de emisiones de los alcances 1 y 2, dejando la medición del alcance 3 como una simple recomendación. Esta es la mayor limitación de dicha metodología, ya que, según el CDP, la cadena de valor equivale de media al 92 % de la huella de carbono de las empresas. Por este motivo, realizar el balance de carbono del alcance 3 para reducirlo es hoy la mejor acción climática que puede emprender una empresa.
Esta es, en particular, la razón por la que, con la entrada en vigor de la directiva europea CSRD (Corporate Sustainability Reporting Directive), las empresas deben integrar obligatoriamente los 3 alcances de emisiones en su informe de sostenibilidad, extendiendo así la obligación ya vigente en Francia para el BEGES reglamentario.
En Tennaxia, conocemos a fondo los retos y limitaciones de la huella de carbono del alcance 3. Hemos desarrollado en nuestra plataforma de balance de carbono un módulo dedicado a la gestión del impacto medioambiental y al compromiso de los proveedores para ofrecer a las empresas una herramienta eficaz con la que obtener un balance de carbono corporativo completo y abordar la descarbonización de sus compras y la implementación de una política de compras responsables.
Si desea obtener más información sobre la descarbonización y los límites del alcance 3, le invitamos a descargar nuestro seminario web en colaboración con la consultora especializada Magelan sobre "Cómo acelerar la descarbonización de su cadena de valor".





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