¿Qué es la GRI (Global Reporting Initiative)?
La historia de la Global Reporting Initiative
La GRI, siglas de Global Reporting Initiative, es un organismo internacional creado en 1997 por iniciativa de CERES (Coalition for Environmentally Responsible Economies) y el Instituto Tellus, en estrecha colaboración con el PNUMA, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente.
Se trata de la primera gran iniciativa mundial destinada a crear normas de divulgación de información de RSC para empresas, a la que siguieron el CDP, la Unión Europea con la CSRD o, más recientemente, las IFRS S con elISSB , que responden a las necesidades específicas de determinadas partes interesadas.
Este marco de referencia es utilizado hoy por más de 10 000 organizaciones en 100 países y sigue siendo el estándar de información no financiera más utilizado en el mundo.
¿Cuál es el objetivo de la GRI?
Al igual que los principales estándares de información no financiera, este organismo, ampliamente reconocido a nivel internacional, tiene como objetivo establecer normas para los informes de RSC de las empresas, con el fin de facilitar la elaboración de informes y permitir una mayor claridad y comparabilidad de los mismos.
En este sentido, ha desarrollado una lista de directrices y, posteriormente, de normas destinadas a acompañar a las empresas en sus informes ESG. Las directrices que proporciona desde el año 2000 se convirtieron en 2016 en normas de divulgación. Estas se actualizan periódicamente y se basan en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas.
La labor de la Global Reporting Initiative tiene como objetivo principal aumentar la transparencia de las organizaciones en materia de medio ambiente, política social y gobernanza. Su ámbito de actuación, particularmente amplio, lo convierte en uno de los estándares más completos que existen actualmente a escala internacional.
¿Cómo funcionan las normas GRI?
El reporting GRI es un procedimiento voluntario que no requiere una auditoría para validar la metodología utilizada y los datos divulgados, aunque dicha auditoría sigue siendo recomendable y es la clave para certificar los resultados ante la Global Reporting Initiative.
El estándar de reporting extrafinanciero de la GRI se compone de 3 grandes conjuntos de normas.
- Las normas universales
- Las normas temáticas
- Las normas sectoriales

Las normas universales
Como su nombre indica, las normas universales se dirigen a todas las empresas que han decidido iniciar un proceso de reporting GRI.
Se componen de 3 documentos:
- GRI 1: Requisitos y principios de uso de las normas GRI
- GRI 2: Información sobre la organización que comunica
- GRI 3: Información y orientación sobre los temas materiales de la organización
Los dos primeros sirven de contexto para comprender los retos del reporting, además de actuar como guía para formalizar su implementación.
El tercero debe permitir a las organizaciones identificar posteriormente los temas de impacto sobre los que deberán informar en el marco de las normas temáticas. Para ello, deben realizar un análisis de materialidad.
En este sentido, al igual que la CSRD y a diferencia del ISSB, la GRI es partidaria de la doble materialidad. Es decir, para identificar los temas sobre los que debe informar, la organización debe analizar tanto el impacto que el asunto tratado tiene en sus actividades COMO el impacto que sus actividades tienen en dicho asunto.
Las normas sectoriales
Las normas sectoriales son específicas para ciertos sectores que la GRI ha identificado como necesitados de un análisis particular, dada su singularidad o los retos importantes a los que se enfrentan en materia ESG.
La GRI ha identificado 40 sectores prioritarios que deberán ser objeto de normas sectoriales. Hasta la fecha, se han publicado las normas para cuatro de ellos:
- GRI 11: Petróleo y gas
- GRI 12: Carbón
- GRI 13: Agricultura, acuicultura y pesca
- GRI 14: Minería
Otros dos conjuntos de normas sectoriales se encuentran actualmente en fase de elaboración y se espera que se publiquen próximamente:
- Servicios financieros
- Textil y confección
Las normas temáticas
Tras el análisis de materialidad realizado en el marco de la norma GRI 3, las organizaciones deberán definir qué temas de impacto les conciernen y sobre los cuales deberán informar en el marco de GRI.
Las normas temáticas se integran en este marco. Detallan el marco normativo para cada uno de los temas de reporte.
Se agrupan en varias categorías:
- biodiversidad (GRI 101)
- normas económicas (GRI 201 a 207)
- normas ambientales (GRI 301 a 308)
- normas sociales (GRI 401 a 418)
Las emisiones de GEI están integradas en la norma temática GRI 305 e incluyen las emisiones generadas por los alcances 1, 2 y 3, de acuerdo con la definición establecida en la norma ISO 14 064.
La diversidad de estas normas temáticas convierte a GRI en el estándar de informes extrafinancieros el más completo hasta la fecha y el único, junto con la CSRD, que aborda temas más allá del ámbito medioambiental.

¿Cómo se estructuran los informes GRI?
Los principios de elaboración de informes del GRI
La metodología establecida por la Global Reporting Initiative se basa en una lista de principios considerados esenciales para garantizar la transparencia y la credibilidad de los informes extrafinancieros de las organizaciones. El cumplimiento de estos principios consolida la legitimidad del informe ante las partes interesadas y facilita su consulta y comprensión.
Según el GRI, estos “guían a la organización para garantizar la calidad y la presentación correcta de la información comunicada. Esta información de alta calidad permite a los usuarios realizar evaluaciones y tomar decisiones fundamentadas sobre los impactos de la organización y su contribución al desarrollo sostenible”.
Estos principios son 8 en total.
1. Precisión
La información proporcionada debe ser precisa y detallada.
2. Equilibrio
La información debe divulgarse de manera imparcial, sin omitir los impactos negativos de la organización.
3. Claridad
La información debe ser accesible y comprensible para todas las partes interesadas.
4. Comparabilidad
La información debe transmitirse de tal manera que sea comparable a lo largo del tiempo y con la proporcionada por otras organizaciones.
5. Integridad
La información proporcionada debe ser lo suficientemente completa como para permitir un análisis exhaustivo del impacto de la organización durante el periodo de reporte.
6. Contexto de sostenibilidad
La organización debe situar su reporte en el contexto más amplio posible, considerando el impacto potencial de sus actividades en los distintos indicadores GRI.
7. Puntualidad
La información debe divulgarse siguiendo un calendario preciso, permitiendo a las partes interesadas conocerla antes de la toma de decisiones.
8. Verificabilidad
La información debe estar registrada y ser lo suficientemente completa para que su calidad pueda ser verificada y analizada por organismos externos.
¿Cuál es el proceso de reporte de GRI?
El proceso de reporte de GRI consta de 9 etapas principales que las organizaciones deben seguir escrupulosamente. Estas permiten comprender mejor el marco de divulgación e identificar los impactos más significativos para la empresa.
Si no se cumplen estos 9 requisitos, la organización no podrá afirmar que ha realizado su reporte de acuerdo con las normas GRI.
1. Aplicar los principios de reporte
La empresa debe comprometerse a respetar los principios establecidos en GRI 1 a lo largo de todo el proceso de reporte.
2. Comunicar la información general (GRI 2)
La empresa debe transmitir la información general solicitada en el marco de GRI 2, incluyendo detalles sobre la organización, las entidades cubiertas por el informe de sostenibilidad, así como los periodos y la frecuencia de reporte.
3. Identificar los temas materiales
La organización debe determinar sus temas materiales y si está directamente afectada por alguna de las normas sectoriales de GRI.
4. Comunicar sobre estos temas materiales en GRI 3
La organización debe detallar en GRI 3 el proceso mediante el cual determinó sus temas materiales, enumerarlos e indicar cómo planea abordarlos.
5. Proporcionar la información requerida en las normas temáticas para cada uno de estos temas pertinentes
La empresa debe completar las distintas normas temáticas transmitiendo los datos solicitados e indicar las razones por las que no puede completar determinados puntos de datos.
6. Proporcionar los motivos de omisión de los requisitos y la información que la empresa no haya podido seguir o transmitir
Para cada punto de datos que no haya podido completar, la empresa deberá indicar el motivo de dicha omisión entre 4 opciones: no aplicable, prohibiciones legales, restricciones de confidencialidad, o información no disponible o incompleta.
7. Publicar un índice de contenidos de la norma GRI
La empresa deberá proporcionar un índice de su informe de sostenibilidad para facilitar su lectura y comprensión por parte de las partes interesadas.
8. Presentar una declaración de uso
La empresa debe publicar una declaración que certifique que ha completado y publicado su informe de sostenibilidad de acuerdo con las normas GRI.
9. Notificar a GRI
El último paso consiste en informar a GRI sobre el uso de sus normas de sostenibilidad y enviarle la declaración de uso.
Siguiendo este proceso, las organizaciones podrán certificar que cuentan con un informe conforme a las normas establecidas por GRI.
Este proceso se resume en el siguiente esquema:

¿Por qué utilizar las normas GRI en sus informes de sostenibilidad?
Las ventajas de las normas y directrices GRI
Las normas GRI gozan de un amplio reconocimiento internacional y, de hecho, son utilizadas por numerosos actores en todo el mundo. En este sentido, ofrecen varias ventajas para las organizaciones que han decidido adoptarlas.
Mayor transparencia y rendición de cuentas: La publicación de un informe GRI demuestra el compromiso de una organización con la transparencia y la responsabilidad respecto a sus impactos ambientales, sociales y de gobernanza. Este compromiso refuerza la confianza de las partes interesadas, entre las que se encuentran clientes, inversores y también los empleados de la empresa.
Mejora del desempeño ESG: El proceso de redacción de un informe GRI anima a las organizaciones a evaluar su desempeño en materia de indicadores ESG. Esto puede conducir a la identificación de áreas de mejora y a la implementación de medidas correctivas que, a largo plazo, refuercen su resiliencia frente a las consecuencias del cambio climático y su competitividad.
Comparativa internacional: Los estándares GRI ofrecen un marco de reporting común para la comunicación de información ESG, lo que permite a las organizaciones compararse con sus pares a nivel internacional e incluso construir una ventaja competitiva en este ámbito, en un momento en que el desempeño ESG de las empresas es analizado minuciosamente por consumidores e inversores.
Armonización con los requisitos reglamentarios: Los estándares GRI están cada vez más alineados con los requisitos reglamentarios en materia de reporting ESG. El proceso está particularmente avanzado con los ESRS de la CSRD y las NIIF del ISSB. Esto puede facilitar el cumplimiento de las organizaciones con las nuevas normativas y evitarles el riesgo de tener que realizar informes duplicados según las exigencias a las que estén sometidas.
Las limitaciones de los estándares GRI
A pesar de sus numerosas ventajas, el reporting GRI también presenta ciertas limitaciones.
Carácter voluntario: El cumplimiento de los estándares GRI sigue siendo un proceso voluntario, lo que significa que no existe ninguna obligación legal de hacerlo. Esto puede limitar la adopción generalizada de los estándares e incitar a las organizaciones a preferir nuevas normas de reporting extrafinanciero exigidas por ciertos países o bloques de países, como la CSRD en la UE o el ISSB.
Costes y recursos: El informe GRI es particularmente denso dada la gran variedad de temas que aborda. La redacción de un informe GRI puede resultar, por tanto, costosa y requerir mucho tiempo. Esta necesidad de recursos importantes puede ser un obstáculo para las organizaciones pequeñas.
Complejidad: El marco GRI es relativamente complejo y puede resultar difícil de comprender e implementar para las organizaciones que no son expertas en materia de desarrollo sostenible. Una vez más, esto requerirá el apoyo de recursos complementarios, internos o externos, y, por ende, costes adicionales.
Falta de verificación independiente: Aunque la auditoría de los informes GRI sigue siendo recomendada por la Global Reporting Initiative, no existe ningún requisito de verificación independiente, a diferencia de lo que ocurre, por ejemplo, con la CSRD. La fiabilidad de la información comunicada puede, por tanto, ser cuestionada por algunas partes interesadas que preferirán informes auditados.
¿Qué interoperabilidad con los estándares de reporting?
La aparición de nuevos estándares de reporting en todo el mundo, y especialmente de estándares obligatorios en ciertos países, ha incitado al GRI a reforzar la interoperabilidad de sus normas con estos.
Si bien la GRI y el CDP han trabajado durante mucho tiempo en la interoperabilidad de sus dos estándares en las áreas que comparten, el alineamiento con las NIIF del ISSB se encuentra actualmente en proceso.
En cuanto a la CSRD, la GRI ha declarado que una empresa que realice sus informes siguiendo las ESRS se considera que los ha realizado bajo la GRI. Esto evita que una empresa europea tenga que realizar un doble informe en un país donde la GRI se ha vuelto obligatoria. Un primer mapeo que indica las correspondencias entre los puntos de datos de cada marco de referencia ya ha sido publicado.

Conclusión
En conclusión, la Global Reporting Initiative (GRI) se ha consolidado como un marco de referencia esencial para los informes extrafinancieros a escala mundial. Las normas GRI ofrecen un marco sólido para la comunicación de información ESG y pueden ayudar a las organizaciones a mejorar su desempeño en materia de desarrollo sostenible.
La GRI sigue siendo una herramienta valiosa para las empresas que buscan demostrar su compromiso con el desarrollo sostenible y responder a las expectativas de sus grupos de interés. Su uso contribuye a reforzar la credibilidad de los informes ESG y a promover prácticas más sostenibles a nivel global.
La reciente aparición de nuevos formatos de informes obligatorios en algunos países puede representar una competencia, pero la alta interoperabilidad de las normas GRI con estos formatos le permite mantener su atractivo.
Fuentes:
- “Global Reporting Initiative (GRI) : application des normes en entreprise”, Big Média (BPI France), 14/05/2024
- “GRI-ESRS Interoperability Index”, Global Reporting Initiative, 30/11/2023
- “Interoperability between ESRS and GRI Standards - EFRAG-GRI JOINT STATEMENT OF INTEROPERABILITY”, EFRAG, 23/08/2023
- “Global Reporting Initiative (GRI): definición, indicadores, directrices”, Youmatter, 31/10/2016
- “GRI standards by language”, Global Reporting Initiative
- “Vincular los informes GRI con otros requisitos”, Global Reporting Initiative
- “GRI – Global Reporting Initiative”, IAS Plus (Deloitte)




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