La CSRD - Corporate Sustainability Reporting Directive entrará en vigor a partir de 2024 y obligará desde entonces a un número creciente de empresas a realizar un informe anual de sostenibilidad exigente en cuanto a su impacto ambiental y social, así como sobre sus mecanismos de gobernanza (ESG).
El concepto de "doble materialidad" es el núcleo de la filosofía política impulsada por Europa que vio nacer la CSRD. "Filosofía política", porque en el surgimiento de las nuevas normas internacionales de información ESG se contraponen las visiones europea y estadounidense. Si bien europeos y estadounidenses están globalmente alineados en la necesidad de normalizar la información ESG de las empresas, la obligación de "doble materialidad" es el principal punto de desacuerdo entre las instituciones que lideran los proyectos de normalización a ambos lados del Atlántico: elInternational Sustainability Standards Board (ISSB) en Estados Unidos y el grupo de trabajo delEuropean Financial Reporting Advisory Group (EFRAG) para la Unión Europea.
¿Qué es la "materialidad" de una información?
Antes de profundizar en la "doble materialidad" y lo que implica para las empresas, es importante comprender primero el concepto de "materialidad". La “materialidad” es un concepto proveniente del mundo financiero que hoy se traslada al ámbito de la RSC con la sistematización y normalización de los informes no financieros.
El término “materialidad” es una traducción directa del inglés “materiality”, término utilizado históricamente en el universo de la auditoría financiera y empleado en RSC para designar la relevancia o el nivel de importancia de una información o dato, en cuanto al impacto que puede tener en el rendimiento de una empresa y en la toma de decisiones asociada.
Un asunto ESG, y la información asociada al mismo, se considera “material” para una empresa cuando es susceptible de tener un impacto significativo en su capacidad para crear valor financiero y no financiero para sí misma y para sus partes interesadas, internas o externas, influyendo así en las decisiones de los agentes económicos y de las distintas partes interesadas respecto a la empresa en cuestión: inversores, entidades de crédito, poderes públicos, socios, etc.
La alineación progresiva de los niveles de exigencia entre los informes financieros y no financieros subyace a una nueva consideración de los factores no financieros, especialmente los factores ESG, en cuanto a su importancia para el rendimiento sostenible de una actividad.
¿Qué es la “doble materialidad”?
En el marco de un proceso o informe ESG, la materialidad denominada “simple” o “financiera” consiste en considerar los impactos potenciales de los factores ESG en el rendimiento financiero de la empresa. Esto equivale a un análisis de los riesgos no financieros para la empresa. Ejemplo: ¿está la actividad de mi empresa expuesta a tal o cual tipo de catástrofe natural?
El principio de la doble materialidad complementa esta materialidad simple o “financiera” con una “materialidad de impacto”, que considera los efectos de la actividad de la empresa en su entorno, la naturaleza y la sociedad.

- Materialidad financiera siguiendo una lógica “outside-in”: El impacto de los factores ESG en el rendimiento financiero de una organización. Este análisis de materialidad presentará, en particular, la exposición de la empresa a los riesgos relacionados con el cambio climático a través de sus posibles consecuencias financieras.
- Materialidad ESG o “Materialidad de impacto” bajo una lógica "inside-out" : El impacto de las actividades de la organización en el medio ambiente, la sociedad y la gobernanza.
- Doble materialidad: Consideración, dentro de la estrategia ESG y los datos integrados en los informes no financieros, tanto de los riesgos ambientales y sociales a los que está expuesta la empresa como del impacto de su actividad en el planeta y la sociedad.
¿Por qué el enfoque de materialidad simple no es suficiente en el marco de una estrategia ESG ambiciosa?
Cuando una empresa se limita a un enfoque de “materialidad simple”, cierta información social o ambiental, potencialmente importante para la sostenibilidad de las condiciones de vida en la Tierra, corre el riesgo de no ser considerada material y, por tanto, de no integrarse en la estrategia futura ni en el análisis del rendimiento de la empresa.
Un ejemplo histórico de este tipo de información es "la cantidad de gases de efecto invernadero emitidos por la empresa". En términos absolutos, un aumento de la huella de carbono de la empresa de un año a otro no afectará a su rendimiento financiero, o incluso podría ser una consecuencia “lógica” de una actividad próspera. Sin embargo, hoy en día no podemos ignorar el peso de la actividad empresarial en las emisiones totales de GEI que aceleran el cambio climático, ni el hecho de que este cambio climático supone numerosos riesgos para todas las personas y empresas, especialmente para la actividad de aquellas que los originan.
El enfoque de doble materialidad es importante porque vincula con precisión los impactos de una empresa en el medio ambiente con sus consecuencias para los ecosistemas directos e indirectos de la misma y, en última instancia, con los riesgos potencialmente considerables que pesan sobre el rendimiento financiero de la empresa.
La idea principal detrás del enfoque de "doble materialidad" es queDesde la perspectiva empresarial, existe una profunda interconexión entre los riesgos a los que se enfrentan las compañías y el origen de dichos riesgos. Dicho de forma más sencilla: la materialidad simple presenta a las empresas como «posibles víctimas y/o beneficiarias», mientras que la doble materialidad las presenta como «posibles víctimas y/o beneficiarias» Y, a su vez, como «posibles responsables» de los impactos, ya sean positivos o negativos.
Para una empresa, adoptar un enfoque ESG basado en la doble materialidad le permitirá identificar nuevas oportunidades, comprender y gestionar mejor los riesgos de forma proactiva y, finalmente, acelerar su transición hacia un modelo de negocio sostenible.
¿En qué consiste un «análisis de doble materialidad»?
El objetivo de un «análisis de doble materialidad» es simplemente determinar qué cuestiones ESG son «materiales» para la empresa, es decir, cuáles tienen el potencial de afectar a su estrategia y a su sostenibilidad. El análisis de materialidad también busca jerarquizar estos temas y definir los indicadores que permitan informar de manera fiable sobre la situación de la empresa respecto a cada cuestión, o sobre cómo la empresa y sus grupos de interés pueden verse afectados por ellas.
Ejemplo: ¿Es la cantidad de gases de efecto invernadero emitidos por la empresa una información relevante para la toma de decisiones sobre la sostenibilidad de su actividad?
Más allá de la futura obligación legal impuesta por la CSRD de realizar un análisis de doble materialidad periódico, este proceso permitirá a cada empresa: definir sus prioridades ESG, movilizar recursos hacia los problemas más críticos para sus grupos de interés internos y externos, e identificar los datos que se integrarán y compartirán en los informes no financieros de la compañía.
¿Qué es una matriz de materialidad?
Un entregable visual común de un análisis de materialidad es la «matriz de materialidad». Esta matriz permite jerarquizar gráficamente los temas ESG de la empresa para identificar rápidamente los asuntos «materiales» y, por tanto, aquellos en los que la organización debe concentrar sus esfuerzos, priorizar sus acciones y realizar un reporte preciso.
Una matriz de materialidad «simple» se representa habitualmente en dos dimensiones: un eje que muestra la importancia de los temas ESG para el negocio de la empresa y otro que refleja su importancia para los grupos de interés internos y externos: empleados, sindicatos, accionistas, inversores y agencias de calificación, clientes, proveedores, autoridades públicas, ONG, ámbito académico… Una matriz también puede integrar una representación de la naturaleza de los temas: social, societal, medioambiental, gobernanza, financiero, empresarial…
Otra forma de presentar un análisis de materialidad simple consiste en complementar la información sobre la importancia de un tema de RSC con el nivel de desempeño actual de la empresa en relación con dicho tema. para definir de forma natural un plan de acción de RSC, visualizando los aspectos en los que la empresa debe mantener o intensificar sus esfuerzos.

Una matriz de doble materialidad suele representar la materialidad financiera —es decir, la importancia del aspecto para la empresa y sus partes interesadas combinadas— en el eje de abscisas, y la materialidad de impacto en el eje de ordenadas. En este caso, los aspectos ESG materiales serán normalmente aquellos que maximicen la materialidad financiera O la materialidad de impacto.

Análisis de la oposición ideológica entre el ISSB y el EFRAG sobre la materialidad
En el contexto del surgimiento de nuevas normas de información no financiera, el ISSB defiende un enfoque de contabilidad y reporting basado en la materialidad simple, al igual que la TNFD en el ámbito de la biodiversidad. La materialidad simple se dirige principalmente a una audiencia de inversores, mientras que el EFRAG defiende un enfoque de doble materialidad con una divulgación de datos destinada a un uso multipartito.
La contabilidad, ya sea financiera o no financiera, así como sus normas de información y auditoría, "influye en la comprensión y la gestión de la actividad de las empresas y, por tanto, potencialmente en el funcionamiento de toda la economía” (Maurice Levy).
En las diferencias de enfoque entre el ISSB y el EFRAG, y en los debates que estas generan, se ponen en juego dos visiones del mundo que influirán enormemente en la evolución de los modelos de negocio de las empresas, su impacto en el medio ambiente y, en última instancia, en el cumplimiento o no de objetivos medioambientales y sociales cruciales para la vida de todos en la Tierra.
El enfoque de materialidad financiera como única obligación para las empresas defiende una visión del mundo en la que la naturaleza está al servicio de las actividades económicas y de la rentabilidad generada para los accionistas, sin que la empresa tenga responsabilidad ni deba rendir cuentas ante la naturaleza.
Así, en Tennaxia, más allá de ofrecer a nuestros clientes un software ESG para cumplir con la CSRD, facilitando la recopilación, el análisis y la elaboración de informes de todos sus datos ESG, estamos convencidos de la importancia de exigir a las empresas un enfoque de doble materialidad en sus informes de sostenibilidad para que en el futuro surjan modelos de negocio sostenibles.





