🔎 Puntos clave
¿Qué es el Alcance 3? La palanca infrautilizada de su huella de carbono
El Alcance 3 cubre el conjunto de las emisiones indirectas de gases de efecto invernadero de una empresa, generadas en toda su cadena de valor.
Incluye, por tanto, las emisiones…
- aguas arriba: compras, logística, desplazamientos
- y aguas abajo: distribución, uso y fin de vida de los productos.
Complementa al Alcance 1 (las emisiones directas de GEI de la empresa, como la calefacción de las instalaciones y las emisiones de los vehículos de la empresa) y al Alcance 2 (las emisiones indirectas relacionadas con la energía comprada durante la producción de un producto o servicio).
Los Alcances 1, 2 y 3 cubren así todas las emisiones de gases de efecto invernadero de una empresa.

El Alcance 3 representa generalmente la mayoría de las emisiones totales de las empresas, hasta más del 98% para algunos clientes de Tennaxia.
Aunque solo la contabilidad de carbono del Alcance 1 y del Alcance 2 sea obligatoria en el marco de la metodología del GHG Protocol, el Alcance 3 es una palanca fundamental en toda estrategia de descarbonización.
El Alcance 4, también llamado "emisiones evitadas" o "impacto evitado", contabiliza las reducciones de emisiones de gases de efecto invernadero realizadas por terceros gracias al uso de los productos o servicios ecodiseñados de una empresa. A diferencia de los Alcances 1, 2 y 3, que miden la huella de carbono real de una entidad, este cuantifica el impacto positivo y el esfuerzo de innovación de una organización para descarbonizar su mercado.
El objetivo de este artículo es guiarle en esta estrategia. ¿Necesita ayuda? Descubra nuestro software de cálculo de huella de carbono.
¿Por qué los ratios monetarios ya no son suficientes?
Para estimar las emisiones de gases de efecto invernadero relacionadas con el Alcance 3, el método más sencillo es el método basado en el gasto o enfoque monetario.
Para muchas partidas del Alcance 3, resulta difícil obtener datos físicos precisos (kg de material comprado, km recorridos, etc.). En cambio, todas las empresas disponen de datos contables. Por tanto, los ratios monetarios permiten una estimación rápida a partir de las compras. Han sido muy útiles para democratizar el cálculo del Alcance 3.
El ratio monetario estima las emisiones de gases de efecto invernadero a partir de un importe gastado: Emisiones estimadas = Gasto (€) × Factor de emisión monetario (kgCO₂e/€)
Por ejemplo, si una empresa gasta 100 000 € en servicios de consultoría y el factor de emisión asociado es de 0,05 kgCO₂e/€, las emisiones estimadas para esta partida ascienden a 5 tCO₂e.
La ventaja de estos ratios monetarios es que son fáciles de implementar.
Sin embargo, este método muestra rápidamente sus limitaciones.
1- Por definición, los ratios monetarios miden el gasto y no la realidad física.
No obstante, un mismo gasto puede corresponder a realidades muy distintas:
- compra de 100 k€ de acero producido en un alto horno alimentado con carbón
- vs. compra de 100 k€ de acero producido con electricidad baja en carbono.
El ratio monetario atribuirá emisiones similares aunque la huella real sea diferente.
2- Son sensibles a las variaciones de precios
En caso de aumento de precios, el Alcance 3 aumentará matemáticamente aunque las emisiones reales sean idénticas.
3 - No valoran a los proveedores comprometidos ni el seguimiento de las reducciones reales
Tomemos 2 proveedores:
El ratio monetario atribuirá la misma huella a ambos proveedores, sin valorar a aquel que:
- invierte en la descarbonización
- utiliza energías renovables
- o mejora sus procesos industriales
Este método, por tanto, borra lo que se pretende medir: el esfuerzo real de descarbonización.
Es la razón por la cual el GHG Protocol anima a avanzar hacia datos específicos del proveedor (supplier-specific) para las categorías de materiales.
La recomendación es utilizar los ratios monetarios como último recurso. Se debe priorizar, en este orden:
- Datos específicos del proveedor (los más precisos).
- Datos físicos (kg, km, kWh, etc.).
- Y por último: los ratios monetarios (€/kgCO₂e o kgCO₂e/€).
La CSRD/ESRS, el ISSB (IFRS S2), los auditores y las agencias de calificación aceptan hoy en día las estimaciones basadas en ratios monetarios para el Alcance 3, pero esperan una mejora progresiva hacia datos primarios, trazables y auditables.
En cuanto a los inversores, prestan especial atención a la credibilidad del plan de descarbonización de compras.
Para ser creíble y convertir el Alcance 3 en una herramienta de descarbonización de la cadena de valor, todo comienza con la recopilación de datos.
Es lo que veremos a continuación.
¿Quiere empezar a gestionar el alcance 3? Aquí tiene los pasos clave
- Mapee los flujos de su cadena de valor : Utilice los 15 categorías del GHG Protocol (al final de este artículo) para delimitar el perímetro de su inventario de alcance 3. Esta nomenclatura estandarizada permite clasificar rigurosamente todos sus flujos indirectos, ya se encuentren aguas arriba (compras de bienes, servicios, desplazamientos) o aguas abajo (transporte de mercancías, uso y fin de vida de los productos).
- Priorice mediante la ley de Pareto : Evite solicitar a toda su cadena de suministro desde el principio. Aplique la ley de Pareto (la regla del 80/20) para centrarse únicamente en los proveedores y las partidas de compra estratégicas que generan el 80 % de sus emisiones indirectas globales (como el transporte de mercancías), maximizando así el impacto de sus esfuerzos.
- Fiabilice los factores de emisión : Sustituya progresivamente el enfoque monetario (sensible a la inflación) por factores de emisión físicos basados en unidades reales (peso en toneladas, distancias en kilómetros, kWh). El objetivo final es recopilar datos primarios de proveedores, como su huella de carbono de producto (Product Carbon Footprint - PCF).
- Involucre a su cadena de suministro : La reducción del Alcance 3 se basa en un programa de acompañamiento a proveedores (Supplier Engagement Program). Proporcióneles herramientas claras para estandarizar la recopilación de datos, anímelos a realizar su propia huella de carbono y acompáñelos hacia trayectorias de descarbonización validadas por la ciencia (SBTi).
- Integre el coste del carbono en sus compras: convierta el clima en un criterio de selección operativo estableciendo un precio interno del carbono en sus licitaciones. Este coste ficticio otorga un valor económico a los GEI y permite a los compradores favorecer objetivamente las soluciones bajas en carbono, desde la sustitución del transporte aéreo hasta la optimización de la última milla.
Metodología: recopilar y fiabilizar los datos de los proveedores
En muchos casos, la mayor parte del Alcance 3 proviene de la compra de productos y servicios.
Debe empezar por identificar a los proveedores que representan el 80 % de las emisiones calculadas mediante el método monetario (ley de Pareto): materias primas, componentes industriales, subcontratación de producción y logística.
Para cada proveedor estratégico identificado, el objetivo es pasar de los datos monetarios a los datos físicos:
- cantidades de materiales comprados en toneladas o m³,
- consumos energéticos reales,
- mix energético utilizado en la producción,
- distancias y modos de transporte (transporte marítimo, etc.).
Estos datos físicos, multiplicados por los factores de emisión adecuados, permiten obtener datos, de media, tres veces más precisos que con el método monetario.
En lo que respecta a sus proveedores que ya están inmersos en un proceso de huella de carbono o de trayectoria de reducción SBTi, puede recopilar directamente su Product Carbon Footprint (PCF), la huella de carbono verificada de sus productos o servicios.
Plataformas como Tennaxia facilitan la recopilación de estos datos mediante cuestionarios personalizados para centralizar, estandarizar y garantizar la fiabilidad de la información de los proveedores, reduciendo al mismo tiempo la carga administrativa para ambas partes.
Al integrarlos en los criterios de selección y evaluación de proveedores (junto al precio, la calidad y los plazos), los datos recopilados permitirán respaldar las decisiones de compra.
De este modo, un director de compras que disponga del perfil de carbono real de sus proveedores podrá tomar decisiones diferentes: aceptar un precio más elevado de un proveedor descarbonizado, incluir cláusulas de progreso en materia de carbono en los contratos o decidir acompañar a un proveedor estratégico en lugar de sustituirlo.
Es así como el inventario de Alcance 3 deja de ser un ejercicio de reporting para convertirse en una herramienta de gestión de la cadena de valor.
Del cálculo a la reducción: comprometer a la cadena de suministro
Según el informe publicado en 2024 por el Carbon Disclosure Project y el BCG, un programa de acompañamiento a proveedores (Supplier Engagement Program) es una de las palancas de acción más eficaces para reducir las emisiones de Alcance 3.
En esta guía, el SBTi recomienda un enfoque de cinco pasos:
- Identificar a los proveedores más estratégicos y con mayores emisiones
- Establecer expectativas claras: medir sus emisiones de GEI, fijar objetivos climáticos y elaborar una hoja de ruta de descarbonización
- Apoyarlos mediante formación y recursos si es necesario
- Organizar la recopilación de datos : cuestionarios personalizados, plataforma de reporting. Y realizar un seguimiento de su progreso mediante indicadores y datos fiables
- Integrar progresivamente el desempeño climático en la relación comercial mediante mecanismos de incentivos: criterios ESG en las licitaciones, calificación de proveedores, preferencias comerciales para los proveedores comprometidos, etc.
El mensaje central es que la reducción de las emisiones de Alcance 3 depende menos de la mejora de los cálculos que de la implementación de una cadena de suministro sostenible : transformar la cadena de suministro logrando que un número creciente de proveedores adopte sus propios objetivos de reducción de emisiones, alineados con las trayectorias destinadas a limitar el calentamiento global.
Sin embargo, en la práctica, los compradores disponen de pocas herramientas para imponer reducciones de emisiones a sus proveedores.
Aquí es donde la fijación de un precio interno del carbono le será de gran utilidad: es una forma tangible de racionalizar el criterio medioambiental.
El precio interno del carbono permite integrar el clima en las licitaciones al asignar un valor económico a las emisiones de GEI.
En lugar de comparar las ofertas únicamente por precio, calidad y plazos, se añade un coste de carbono ficticio que refleja el impacto climático de cada opción.
De este modo, una oferta con mayor huella de carbono se vuelve objetivamente menos competitiva, aunque su precio de venta sea inferior.
A modo de ejemplo, la SNCF aplicó un precio interno del carbono para evaluar a sus proveedores.
Este mecanismo de competitividad genera un círculo virtuoso al favorecer los productos y servicios que ofrecen mejores resultados en la reducción de emisiones de GEI. También permite motivar a sus proveedores estratégicos para que se comprometan a descarbonizar sus procesos, recurran a energías renovables, prioricen los materiales reciclados y la economía circular, entre otros.
Usted co-construye su trayectoria de reducción involucrando a sus proveedores en el proceso.
A partir de ahí, este enfoque reduce la exposición a zonas geográficas sensibles y la dependencia de los combustibles fósiles, al tiempo que refuerza sus relaciones con los proveedores estratégicos.
El Alcance 3 como palanca de resiliencia de la cadena de valor.
El inventario de Alcance 3 es, por tanto, mucho más que un simple tema de cumplimiento o de elaboración de informes.
Mapear y gestionar el Alcance 3 equivale a comprender mejor las dependencias y vulnerabilidades de la cadena de valor.
Este enfoque permite:
- identificar las dependencias críticas
- anticipar los riesgos de transición
- reducir la exposición a los recursos basados en carbono
- desarrollar el nivel de madurez de los proveedores
- fortalecer los vínculos con los proveedores estratégicos
- mejorar la transparencia y la trazabilidad
- preparar la cadena de valor ante las consecuencias del cambio climático
Por lo tanto, el Alcance 3 no es solo un indicador de huella de carbono en el marco de un Bilan Carbone®.
Es una palanca fundamental para su estrategia de descarbonización, así como una herramienta de gestión de riesgos y resiliencia de la cadena de valor.
¿Cuáles son las 15 categorías del alcance 3?
Preguntas frecuentes sobre el alcance 3
¿Cuál es la diferencia principal entre el alcance 1 y el alcance 3?
El alcance 1 se refiere a las emisiones directas provenientes de fuentes propiedad de la empresa (calefacción, vehículos), mientras que el alcance 3 trata de las emisiones indirectas que se producen en terceros (proveedores, clientes, gestión de residuos).
¿Qué es el principio de doble materialidad en el reporte del alcance 3?
El principio de doble materialidad exige considerar tanto el impacto de la empresa en el clima (materialidad ambiental) como el impacto de los riesgos climáticos en el rendimiento financiero de la empresa (materialidad financiera).
¿Está relacionado el concepto de alcance 4 con el alcance 3?
El alcance 4 designa elimpacto evitado gracias al uso de un producto o servicio más eficiente. Aunque es externo al balance de carbono oficial, complementa al alcance 3 al poner en valor los esfuerzos de ecodiseño.
¿Cómo influye la ley AGEC en el cálculo del alcance 3?
La ley AGEC fomenta la economía circular y la reducción de residuos. Impacta directamente en las categorías posteriores del alcance 3, especialmente en el fin de vida de los productos y el uso de materiales reciclados.
¿Cómo gestionar las emisiones relacionadas con los desplazamientos de los empleados?
Los desplazamientos entre el domicilio y el trabajo forman parte del alcance 3. Su reducción requiere planes de movilidad descarbonizada, el uso de paneles fotovoltaicos para la recarga eléctrica y el recurso al teletrabajo, por ejemplo.




