Comprender el método Bilan Carbone®: la guía completa para reducir sus emisiones

El cálculo de la huella de carbono es el primer paso de una estrategia de descarbonización eficaz. Para acompañar a las organizaciones, la Association pour la Transition Bas Carbone ha desarrollado una metodología aplicable a todos aquellos que deseen medir su impacto ambiental e iniciar un plan de transición: el método Bilan Carbone®. ¡Descubra nuestra guía completa!

Rodolphe Denieau
Chief Operation Officer
Mise à jour : 
06.02.2025
Publication : 
04.02.2025

Salvo contadas excepciones, hoy en día existe un consenso general sobre el hecho de que la descarbonización de la economía es un desafío prioritario, tanto en el ámbito económico como en el político. ¡Lo cual es una excelente noticia!

¡Por lo tanto, es hora de que las empresas se comprometan con la descarbonización!

Y el primer paso para reducir las emisiones es, evidentemente, medir el impacto de carbono 📏

Pero hay que medirlo correctamente.

Antes de hablar del método Bilan Carbone®, algunos puntos clave

Diferenciar un “cálculo de huella de carbono” del “método Bilan Carbone®”

Aunque hoy en día la expresión “huella de carbono” se ha incorporado al lenguaje común para referirse a cualquier proceso de medición del impacto de carbono de una organización, el “método Bilan Carbone®” sigue siendo una marca registrada que se aplica al enfoque desarrollado por la ADEME y gestionado actualmente por la Association pour la Transition Bas Carbone. Este método va más allá de la simple medición de la huella de carbono de una organización. No es solo un diagnóstico de las emisiones de GEI, sino que también implica la implementación de un plan de transición.

Por ello, es fundamental diferenciar el simple “cálculo de huella de carbono” del “método Bilan Carbone®”.

Para facilitar la lectura de este artículo, identificaremos lo relacionado con el método con el símbolo ® y lo omitiremos cuando nos refiramos a un cálculo de huella de carbono en el sentido genérico del término.

El cálculo de la huella de carbono, el paso clave para comenzar la descarbonización 🍃

Antes de construir una trayectoria de descarbonización, deberá pasar por una etapa indispensable: realizar un cálculo completo de su huella de carbono. Esto le permitirá hacer un diagnóstico de sus emisiones de gases de efecto invernadero, identificar las principales fuentes de dichas emisiones y medir la eficacia de las medidas que adopte en su plan de acción climática.

Para ello, existen varios métodos. La mayoría están altamente estandarizados y son reconocidos por los principales organismos internacionales y normas de información no financiera a los que están sujetas las empresas, ya sea por obligación reglamentaria o para responder a las demandas de sus grupos de interés. En esta lista encontrará: 

  • la norma ISO 14064
  • el GHG Protocol
  • el BEGES reglamentario o balance de GEI
  • el método Bilan Carbone®

Nos centraremos en este último más adelante en este artículo. Desarrollado por la ADEME, hoy se considera una referencia en el ámbito de la contabilidad de carbono y se ha implementado ampliamente en las empresas europeas.

¿Cuáles son los gases de efecto invernadero?

Los gases de efecto invernadero (GEI) son de origen natural. Al atrapar los rayos del sol, mantienen una temperatura necesaria para la vida y, por tanto, contribuyen al equilibrio climático de nuestro planeta. 

Desafortunadamente, la actividad humana aumenta de manera excesiva la concentración de algunos de estos gases. Esta sobreproducción de GEI es la causa principal del calentamiento global.

Existen numerosos gases de efecto invernadero. La mayoría de los estándares de medición de emisiones de gases de efecto invernadero se basan en los cubiertos por el Protocolo de Kioto, a saber:

  • el dióxido de carbono (CO2) 
  • el metano (CH4)
  • el óxido nitroso (N2O)
  • los hidrofluorocarbonos (HFC)
  • los perfluorocarbonos (PFC)
  • el hexafluoruro de azufre (SF6)
  • el trifluoruro de nitrógeno (NF3)

El método Bilan Carbone® también tiene en cuenta los clorofluorocarbonos (CFC), así como las estelas de condensación de vapor de agua producidas por los motores de los aviones.

El balance de carbono: definición 📖

El balance de carbono es una herramienta de sensibilización y diagnóstico que permite a las empresas recopilar, analizar y contabilizar sus emisiones de GEI. Esta herramienta permite a las organizaciones realizar su balance de gases de efecto invernadero.

De este modo, permite jerarquizar sus consumos con el fin de guiar a las empresas en sus procesos de transición climática y energética.

¿A quién va dirigido el balance de carbono? ¿Es obligatorio?

Cualquier organización (empresa, asociación, colectividad...) que desee medir su impacto ambiental puede realizar un balance de carbono. Las distintas metodologías existentes no son obligatorias, pero permiten cumplir con ciertas obligaciones reglamentarias.

Así, la realización cada tres años de un balance de emisiones de gases de efecto invernadero (BEGES) se aplica en Francia a todas las organizaciones que emplean a más de 500 personas (250 en los territorios de ultramar), a las colectividades de más de 50 000 habitantes y a las entidades de derecho público de más de 250 personas, según la Ley Grenelle 2.

La directiva CSRD europea, por su parte, impone a las empresas europeas la medición anual de su huella de carbono que cumplan al menos dos de los tres criterios siguientes:

  • Tener 250 empleados o más.
  • Generar una facturación de 50 millones de euros o más.
  • Tener un balance de 25 millones de euros o más. 

También están afectadas las pymes que cotizan en los mercados europeos y que cumplen al menos dos de los tres criterios siguientes: 

  • Tener 10 empleados o más,
  • Generar una facturación de 900 000 euros o más.
  • Tener un balance de 450 000 euros o más.

La aplicación se llevará a cabo de forma progresiva entre 2025 y 2029, en función del tamaño y la facturación de las empresas afectadas.

¿Quién puede realizar balances de carbono?

Cualquier empresa y, en un sentido más amplio, cualquier organización puede realizar un balance de carbono. Algunos simuladores permiten incluso realizarlo a nivel individual.

Este puede llevarse a cabo por motivos normativos, como se ha mencionado anteriormente, pero también de forma voluntaria por cualquier organización que desee medir el impacto de su actividad en el clima y tomar medidas al respecto.

Cabe destacar que la realización de un balance de carbono también es exigida habitualmente por ciertas partes interesadas, entre las que destacan los inversores. Más allá del marco normativo, medir la huella de carbono puede convertirse rápidamente en un requisito indispensable para las empresas que buscan desarrollar su actividad.

¿Cómo calcular un balance de carbono?

Cada compra, consumo de electricidad, desplazamiento, etc., se traduce en una cantidad de emisiones de GEI. Para realizar un balance de carbono, es necesario recopilar los datos de actividad de la empresa. Estos datos se combinan posteriormente con el factor de emisión correspondiente, lo que permite calcular su equivalente en carbono. 

La ADEME y otros organismos sectoriales ponen a disposición de las empresas listas de factores de emisión para que puedan medir sus emisiones de GEI con la mayor precisión posible.

Método de cálculo de las emisiones de gases de efecto invernadero en equivalente de CO2

Existen dos tipos principales de factores de emisión: los factores físicos y los factores monetarios.

Los factores de emisión físicos miden las emisiones en función de una unidad física de actividad (ej. kg de CO₂e por litro de combustible consumido, tonelada de producto, kWh de electricidad). Se utilizan cuando los datos de actividad se expresan en unidades físicas.

Los factores de emisión monetarios miden las emisiones por unidad monetaria gastada (ej. kg de CO₂e por euro gastado). Se utilizan cuando solo se dispone de datos financieros (gastos), por ejemplo, para estimar las emisiones de una cadena de suministro sin datos detallados.

  • La primera solución, que es la preferida, se basa por tanto en la unidad del producto (kg, litro, m2). 

Especifica la cantidad de CO2 por unidad de producto.

Cantidad de GEI = Cantidad consumida x Factor de emisión físico

Ej.: 2 kg de carne de vacuno (cantidad consumida) x 38 kg de CO2 (factor de emisión específico) = 76 kg de CO2

  • El segundo método de cálculo tiene en cuenta el factor monetario. 

Cantidad de GEI = Precio x Factor de emisión monetario

Ej.: 35 euros (precio de 2 kg de carne de vacuno) x 21,78 (factor de emisión monetario) = 43,5 g/CO2

Cabe señalar que la ADEME y la Association pour la transition Bas Carbone desaconsejan actualmente el uso de factores monetarios ya que estos se ven influidos por las variaciones de precios y no siempre reflejan directamente las emisiones asociadas. Tampoco permiten identificar palancas de reducción de emisiones (más allá de comprar más barato, lo que a veces puede incluso provocar un aumento de las emisiones).

¿Qué es el método Bilan Carbone®?

La creación del método Bilan Carbone® y su evolución

El método Bilan Carbone® fue desarrollado bajo el impulso de la ADEME y promovido inicialmente por Jean-Marc Jancovici. Lanzado oficialmente en 2004, constituye un método estandarizado para medir las emisiones directas e indirectas de gases de efecto invernadero de las empresas, armonizando así las prácticas de contabilidad de carbono. Es una marca registrada.

En 2011, la gestión del método se transfirió a la Association Bilan Carbone, que ahora se ha convertido en laAssociation pour la transition bas carbone (ABC). Hoy en día, el Bilan Carbone se encuentra en su 9.ª versión.

Su importancia creció con el artículo 75 del Grenelle II, que hizo obligatorio para ciertas empresas y entidades públicas la realización de un balance de GEI, el BEGES reglamentario, para el cual el método Bilan Carbone® permite dar respuesta.

El método Bilan Carbone® es, además, compatible con las exigencias de la CSRD en el marco de laESRS E1.

Los objetivos del método Bilan Carbone®

El método Bilan Carbone® tiene tres objetivos principales: 

  • Movilizar a las partes interesadas internas y externas sensibilizándolas, responsabilizándolas e involucrándolas a todas en la cocreación y el seguimiento de las transformaciones vinculadas al plan de transición.
  • Contabilizar de manera rigurosa y exhaustiva el conjunto de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) directas e indirectas, teniendo en cuenta los ámbitos de responsabilidad y dependencia de la organización.
  • Elaborar un plan de transición ambicioso y operativo para reducir las emisiones de GEI y las vulnerabilidades, asegurando su gestión eficaz y su coherencia con el balance de emisiones.

Las 7 grandes etapas del método Bilan Carbone®

La 9.ª versión del método Bilan Carbone® se articula en torno a 7 grandes etapas que detallaremos a continuación.

1. Definir el enfoque del Bilan Carbone®

En primer lugar, la organización deberá establecer su nivel de madurez en materia de contabilidad de carbono y en su trayectoria de transición. ¿Es su primer ejercicio de medición de emisiones? ¿Qué recursos moviliza? ¿Cuáles son sus expectativas y objetivos? El método Bilan Carbone® se divide en tres niveles principales: Inicial, Estándar y Avanzado. Estos permiten definir un nivel de exigencia adaptado a la empresa.

La primera etapa consiste entonces en nombrar a un responsable encargado de dirigir el proyecto Bilan Carbone® dentro de la estructura. Será el eje central del proceso. Su papel es el de un director de orquesta. No tiene como objetivo encargarse solo del proceso de medición de la huella de carbono de la empresa ni de la implementación del plan de acción. Se trata de un esfuerzo que debe realizarse de forma conjunta. El responsable deberá sensibilizar y movilizar a la dirección y a los equipos operativos, definir los procesos de recopilación, centralizar los datos y realizar los primeros análisis junto con los equipos operativos para identificar con ellos medios concretos para implementar el plan de acción climática de la empresa.

Esta primera etapa es también la de la definición de los objetivos. Deben ser objeto de un compromiso formal y por escrito de la dirección de la empresa. Como elemento previo a cualquier Bilan Carbone®, estos objetivos permitirán delimitar mejor el alcance del estudio y definir el proceso de recopilación y tratamiento de los datos que serán el núcleo del proceso Bilan Carbone®.

2. Establecer el alcance del proceso

La segunda etapa de su huella de carbono corporativa requiere establecer el alcance que se tendrá en cuenta en la contabilidad de las emisiones de gases de efecto invernadero.

Definir el alcance de las emisiones requiere crear previamente un mapa de flujos. Como su nombre indica, se trata de un mapa que enumera los flujos de energía, las materias primas, los residuos y los productos entrantes y salientes dentro de una organización. Esta herramienta, tanto estratégica como operativa, ayuda a identificar las principales fuentes de emisiones, las interacciones entre las actividades y las oportunidades para reducir la huella de carbono.

Basándose en este mapa de flujos, se distinguen 3 alcances de emisiones dentro de una empresa que se tendrán en cuenta para la contabilidad de las emisiones de GEI.

  • El alcance organizacional comprende el conjunto de los centros e instalaciones de su estructura.
  • El alcance operativo contabiliza las emisiones directas y/o indirectas derivadas de las actividades de su empresa, distinguidas en tres familias distintas, denominadas alcances 1, 2 y 3
  • El marco temporal durante un periodo observado —generalmente de un año— permite recopilar los datos y cifras de las emisiones de GEI en los que se basa su Bilan Carbone.

Para facilitar el cálculo de las emisiones de GEI (el alcance operativo), estas se dividen en 3 alcances.

Descripción de los 3 alcances de emisiones de GEI
Emisiones directas
  • El alcance 1 (activos de la empresa) proviene de fuentes fijas y móviles.

Calcula las emisiones directas relacionadas con la combustión de energía: petróleo, gas, carbón (ejemplos: calefacción de edificios, circulación de vehículos, etc.).

Ej.: en el caso de una empresa de logística, las emisiones de los vehículos de reparto propiedad de la empresa.

Emisiones indirectas
  • El alcance 2 agrupa las emisiones de CO2 relacionadas con la energía eléctrica, cuyo coste depende del mix energético del país (electricidad del edificio, vehículos eléctricos, etc.).

Ej.: en el caso de un restaurante, el fluido refrigerante de los frigoríficos necesarios para la conservación de los productos.

  • El alcance 3 (el más amplio) incluye todas las demás emisiones que no están asociadas a la fabricación directa de sus productos o servicios. Se divide a su vez en dos categorías.

Aguas arriba:

Corresponde a la compra de suministros y servicios: fabricación, transporte, embalaje, etc. Tiene en cuenta las emisiones directas de los subcontratistas y proveedores. También integra los viajes de negocios en avión, tren o coche, así como los desplazamientos de los empleados entre su domicilio y el trabajo.

Aguas abajo:

Tiene en cuenta el transporte de mercancías aguas abajo, así como todas las emisiones relacionadas con los residuos y el ciclo de vida de los productos y servicios vendidos.

3. Programar las etapas de movilización

Esta etapa, recientemente integrada en la 9.ª versión del método Bilan Carbone®, tiene como objetivo movilizar a los diferentes actores que intervendrán en la fase de medición de sus emisiones de GEI, así como en la fase de definición y despliegue de su plan de transición sostenible.

La movilización deberá realizarse a lo largo de todas las etapas de su proceso Bilan Carbone® e implicará a todas sus partes interesadas internas y externas. Preparar esta movilización es, por tanto, esencial para garantizar que el desarrollo de las distintas fases de su Bilan Carbone se realice de manera fluida.

Esta movilización consta de los siguientes elementos:  

  • Sensibilización y divulgación: en el momento del encuadre y la definición de objetivos (etapa 1), debe permitir simplificar la comprensión del proceso y su necesidad
  • Responsabilización: esta fase debe simplificar la identificación de las fuentes de emisión y los datos que deberán recopilarse, implicando al mismo tiempo a las partes interesadas que contribuyen al ejercicio (etapas 2 y 4)
  • Cocreación: el objetivo es responsabilizar a los diferentes actores en torno a la construcción de un plan de transición sostenible para facilitar posteriormente su implementación (etapa 5).

Restitución y comunicación: se trata aquí de lograr que todas las partes interesadas puedan apropiarse de los resultados e identificar los desafíos clave relacionados con el proceso Bilan Carbone® de la organización (etapa 6)

4. Recopilar y explotar los datos

Tras estas 2 etapas preparatorias, la tercera fase permite entrar de lleno en la medición de su huella de carbono. Se trata de identificar y luego recopilar los datos que permitirán calcular las emisiones de gases de efecto invernadero generadas por su organización dentro del perímetro de análisis que haya definido en la segunda etapa de su Bilan Carbone.

Estos datos, provenientes de toda su cadena de valor, son tanto internos como externos a su empresa. Por lo tanto, su recopilación requiere la implementación de un proceso riguroso.

  • Dedique el tiempo necesario para identificar todos los datos requeridos para obtener una medición fiable de su huella de carbono
  • Nombre a responsables en los principales centros o puestos de emisión, quienes se encargarán de transmitir la información al coordinador y de documentarla
  • Asegúrese de disponer del tiempo necesario para recopilar, procesar y, finalmente, analizar estos datos, que pueden contarse por miles. Dada la magnitud de la tarea, es necesario distribuirla adecuadamente en el tiempo para poder obtener datos de calidad

Los datos recopilados se asociarán posteriormente a factores de emisión físicos o monetarios que permiten convertir esta información en toneladas de CO2 equivalente. Para cada factor de emisión, la organización deberá indicar de manera transparente el grado de incertidumbre asociado al mismo.

El análisis de estos datos permitirá, al finalizar el primer ejercicio, identificar los principales focos de emisión. Se trata de aquellos sobre los que será prioritario actuar para reducir su huella de carbono. Este análisis también le permitirá definir su margen de maniobra para intervenir en los focos de emisión identificados. De hecho, suele ser más complejo actuar sobre las emisiones generadas en el Alcance 3 de su empresa, ya que dependen de partes interesadas externas a su organización.

En los ejercicios siguientes, la fase de análisis deberá incluir una etapa de comparación con los datos de los periodos anteriores. ¿Se han reducido los niveles de emisiones? ¿Qué acciones han permitido obtener este resultado? ¿Han podido influir elementos exógenos o cambios estructurales dentro de mi organización en este resultado?

El ejercicio se repetirá en los periodos correspondientes al marco temporal que haya definido en la etapa 2.

5. Establecer un plan de transición y definir indicadores de seguimiento

Sobre la base de los datos recopilados y del análisis realizado durante la tercera etapa del método Bilan Carbone®, el coordinador deberá elaborar un plan de transición.

Este plan debe incluir objetivos de reducción de emisiones, una lista de acciones que se definirán en colaboración con un comité técnico encargado de su implementación y una trayectoria de descarbonización alineada con dichos objetivos y acciones.

Las acciones a corto y medio plazo de este plan de acción se clasificarán en dos categorías: 

  • acciones inmediatas: se trata de acciones que pueden activarse rápida y fácilmente, y que permiten movilizar a los equipos para la implementación del plan de acción
  • acciones prioritarias: se trata de acciones a corto o medio plazo que tendrán un fuerte impacto en la reducción de las emisiones de GEI

Cada acción que integre este plan de transición debe seguir un protocolo preciso y contar con: 

  • uno o varios objetivos
  • indicadores de seguimiento de resultados
  • uno o varios responsables de proyecto

Por último, será necesario especificar para cada acción su desarrollo preciso, las partes interesadas implicadas en su implementación, el presupuesto movilizado, su calendario provisional y, finalmente, los posibles obstáculos y facilitadores para llevarla a cabo con éxito.

A medida que se realicen los diferentes balances de GEI, la implementación de cada acción y sus resultados se volverán a analizar a la luz de los objetivos fijados, con el fin de ajustar total o parcialmente los elementos que permitirán obtener los resultados definitivos esperados.

6. Sintetizar y presentar el proceso Bilan Carbone®

La organización debe resumir su proceso Bilan Carbone® en un documento destinado a la dirección, respetando los principios del Bilan Carbone®. Este informe, elaborado por el responsable con la participación de las partes interesadas internas, puede incluir el logotipo de Bilan Carbone® si sigue las recomendaciones oficiales de la Association pour la transition Bas Carbone. Debe permitir informar a las partes interesadas y facilitar las verificaciones del proceso llevado a cabo.

Este informe debe incluir :

  • Una descripción de la organización
  • Una presentación del responsable encargado del proceso Bilan Carbone® dentro de la organización
  • El mapa de flujos
  • El periodo temporal elegido
  • Una descripción del alcance organizativo seleccionado y, si es necesario, una justificación de dicha elección
  • La descripción del proceso de recopilación de datos implementado
  • El perfil de GEI de la organización, que detalla las emisiones de CO2
  • El ejercicio de referencia seleccionado y su perfil de GEI
  • La justificación de cualquier modificación en el ejercicio de referencia
  • La documentación de los factores de emisión utilizados
  • Las incertidumbres asociadas al perfil de GEI
  • El mapa cuantificado de los flujos de energía y materiales de la organización
  • Los riesgos y oportunidades de la organización en relación con los GEI
  • Las recomendaciones del responsable y el plan de acción emprendido por la organización
  • Los indicadores definidos para realizar el seguimiento de este plan de acción
  • La evaluación de los planes de acción ya implementados
  • La visión de transición de la organización
  • Los indicadores de seguimiento de los datos de actividad de la organización
  • Un dictamen que especifique si el Bilan Carbone ha sido verificado por un tercero

Un informe de mejora también debe ser elaborado. Este documento permite garantizar la continuidad y la mejora del proceso de contabilidad de carbono. Incluye:

  1. Una evaluación del cumplimiento de los principios del método Bilan Carbone®.
  2. Los objetivos y las mejoras necesarias para alcanzarlos.
  3. La identificación de errores u omisiones en la contabilización de las emisiones.
  4. Toma en consideración de los comentarios sobre la sensibilización realizada.
  5. Propuestas de mejora (ej.: automatización de la recopilación de datos o integración de factores de emisión específicos).
  6. Este informe puede someterse a una verificación externa para reforzar su credibilidad.

Por último, los resultados obtenidos en este informe deben presentarse al equipo técnico y a la dirección, centrándose en las acciones prioritarias e inmediatas.

La organización también puede profundizar en su enfoque de GEI basándose en las mejores prácticas de otras organizaciones o en guías sectoriales, como las puestas a disposición por la ADEME. En ese caso, deberá documentar y justificar dichas iniciativas complementarias.

7. Evaluar la calidad del Bilan Carbone®

Esta última etapa, aunque opcional, anima a la organización a que evaluadores independientes analicen la calidad de su proceso Bilan Carbone®. Este proceso debe seguir un marco de referencia estricto que permita, tras la auditoría, considerar el Bilan Carbone® como conforme al enfoque promovido por la ABC.

¿Cuáles son las ventajas para una empresa de realizar un balance de carbono?

Mejorar la huella de carbono de la empresa

El balance de carbono de una empresa le ofrece visibilidad sobre su huella de carbono. 

Más allá de una visión detallada de sus actividades emisoras, permite, si se emprenden ciertas medidas, encontrar soluciones concretas para reducir las actividades que más emisiones generan.

Ej.: reducir los desplazamientos, disminuir o cambiar el consumo de energía, limitar los residuos, priorizar los circuitos cortos, sustituir ciertas compras por otras menos contaminantes, etc.

Implicar a los colaboradores y mejorar la marca empleadora

La implicación de los empleados y colaboradores en un proceso de RSC permite a la empresa asegurarse de que se apliquen sus acciones de reducción. 

Cabe destacar también que los empleados suelen ser sensibles al compromiso de su empresa frente a los retos climáticos y a su estrategia de desarrollo sostenible.

Reducir costes y mejorar la competitividad

¡Efectivamente, reducir la huella de carbono también puede significar ahorrar dinero!

El balance de carbono pone de manifiesto ciertos gastos y le permite actuar o invertir para reducirlos a medio plazo.

¿Cómo? Por ejemplo, reduciendo el gasto energético: cambiando a iluminación de bajo consumo o modificando los hábitos de trabajo (apagar el ordenador y las luces, etc.).

También puede ganar competitividad, dado que la huella de carbono se está convirtiendo en un criterio cada vez más importante para los departamentos de compras. A veces, incluso es un requisito obligatorio en el marco de las licitaciones.

Facilite la obtención de financiación

Implementar una estrategia de carbono atrae y genera confianza: permite defender un modelo de negocio sólido al buscar financiación ante bancos o inversores. 

Anticipe la venta o el desarrollo de su empresa: contar con una contabilidad de carbono ya establecida facilita las negociaciones y transmite seguridad a los posibles compradores.

Comunicación con sus clientes 

El balance de carbono permite demostrar a sus clientes, empleados e inversores que la empresa está comprometida con el medio ambiente.

Desde hace años, los consumidores priorizan productos y servicios con procesos de fabricación eco-responsables. Comunicar sus compromisos y su estrategia de RSC es una ventaja competitiva que debe destacar. 

No dude en compartirlo de manera transparente con sus clientes, proveedores y socios a través de sus diversos canales de comunicación.

¿Qué software utilizar para un Bilan Carbone®?

Dependiendo del tamaño de su estructura, realizar un balance de los gases de efecto invernadero emitidos por su organización puede parecer rápidamente una tarea compleja.

Los programas de software de balance de carbono, como el que ofrece Tennaxia, pueden simplificarle considerablemente la tarea. Le permitirán mapear su organización y establecer un sistema de recopilación de datos de todos los recursos internos y externos que contribuyen a medir su huella de carbono.

La solución, respaldada por la experiencia de nuestros consultores, permite obtener una medición precisa de su huella de carbono basada en datos de calidad, priorizando siempre los factores de emisión físicos y cumpliendo con la metodología Bilan Carbone®. Nuestra plataforma de balance de carbono permitirá posteriormente asociar estos datos automáticamente a factores de emisión y visualizar de forma clara sus fuentes de emisiones y, por tanto, sus palancas de acción.

Por último, nuestro módulo reduce le permite construir y gestionar con precisión una trayectoria de carbono a varios años para alcanzar sus objetivos medioambientales con una aplicación concreta. Un análisis financiero del plan de acción, integrado directamente en la herramienta, permite también estimar los costes y beneficios de su plan de transición en términos de CAPEX y OPEX.