Buenas prácticas para recopilar sus datos de carbono

Un cálculo de huella de carbono comienza necesariamente por la recopilación de los datos de actividad de la empresa. Esta etapa, compleja, debe llevarse a cabo de forma inteligente para obtener un cálculo de calidad y poder aprovecharlo en el marco de una estrategia de descarbonización.

Vincent Lorich
VP Climate
Publication : 
22.09.2023

Desde la implementación de los primeros cálculos de huella de carbono, las empresas que se han embarcado en este ejercicio a menudo se han enfrentado a numerosas dificultades durante la fase de recopilación de los datos necesarios para calcular sus emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI).

De hecho, se trata de procesar numerosos datos provenientes de fuentes extremadamente diversas y con niveles de fiabilidad a menudo muy variables.

Para obtener un cálculo de huella de carbono útil, cada empresa debe, por tanto, encontrar un modelo y una organización de recopilación de datos que se adapte a su tamaño, su sector y su modelo de negocio. Al ser un tema específico para cada uno, es complejo de abordar. Por ello, vemos cómo se desarrollan intercambios en estructuras dedicadas como la APCC o el C3D, que buscan compartir con pares las buenas prácticas en materia de descarbonización, o la ABC, que gestiona la metodología Bilan Carbone y la hace evolucionar con el tiempo.

En Tennaxia observamos que las herramientas utilizadas históricamente para gestionar las estrategias climáticas en las organizaciones ya no están adaptadas a la magnitud de los desafíos climáticos a los que se enfrentan y frenan su capacidad para alcanzar los objetivos de reducción de su huella de carbono que se han fijado.

De hecho, desde hace varios años vemos a las empresas embarcarse en la creación de herramientas caseras o archivos Excel que se convierten, al ritmo del crecimiento de la sociedad, en verdaderos laberintos burocráticos que requieren una colaboración basada en infinitas cadenas de correos electrónicos. La implementación de la CSRD, que exigirá la recopilación y el procesamiento de nuevos datos relacionados con el impacto de las empresas, corre el riesgo de complicar aún más estas herramientas, así como los procesos de colaboración interna.

Por lo tanto, es necesario replantear la cuestión de la recopilación de datos de actividad que permiten medir el impacto de carbono, para garantizar un sistema fiable, duradero y eficaz, capaz de seguir a la empresa en su desarrollo y acompañarla concretamente en su plan de descarbonización.

El tema es amplio: gobernanza, herramientas, procesos de colaboración, calidad de los datos, automatización de tareas recurrentes, etc. 

Las primeras preguntas que debe plantearse son, por tanto, las siguientes.

  • ¿Dónde están los datos de actividad?
  • ¿Quién dispone de ellos?
  • ¿Cómo recopilarlos?
  • ¿Dónde centralizarlos?
  • ¿Son fiables?
  • ¿Son aprovechables?

La gobernanza, pilar de la recopilación de datos

Para que una estrategia de reducción de la huella de carbono sea eficaz, es necesario, ante todo, que exista una verdadera voluntad por parte de la empresa y de sus directivos de implementar un sistema de recopilación de datos sólido que permita, posteriormente, llevar a cabo acciones concretas.

Definir el plan de recopilación

Un cálculo de huella de carbono debe plantearse en términos de objetivos, organización, presupuesto, herramientas y plazos.

¿Por qué la empresa desea realizar su cálculo de huella de carbono? Esta decisión permitirá definir los alcances en los que desea centrarse y determinar de antemano los datos que deberán recopilarse.

El presupuesto (y por ahora solo hablamos del presupuesto dedicado a la recopilación) también permitirá determinar el equipo a cargo del cálculo y las herramientas a las que podrá recurrir para optimizar este proceso. La herramienta es, sin duda, un elemento central, si no el más importante, de la recopilación de datos.

En cuanto a los plazos, estos suelen depender de factores externos, especialmente de las obligaciones legales. No obstante, la empresa puede determinar la frecuencia de la recopilación en función de las limitaciones normativas y organizativas de su estructura.

Por último, habrá que reflexionar en términos de organización 👇

Identificar a los interlocutores adecuados

El primer paso será definir el equipo encargado de la implementación del cálculo de huella de carbono corporativa y de la recopilación de datos, tanto internamente como con las partes interesadas (proveedores, prestadores de servicios...), y luego apoyarse en la herramienta adecuada que permita centralizar la información proveniente de estas diversas fuentes.

arbre de contributeurs au bilan carbone d’une entreprise
Ejemplo de árbol de colaboradores para el cálculo de huella de carbono de una empresa

Las partes interesadas internas

La distribución de roles es un elemento esencial. Se trata de encontrar al responsable clave: la persona que dirigirá y centralizará la recopilación de datos de todos los colaboradores y que tendrá una visión exhaustiva del estado de la recopilación en un momento dado.

En empresas ya maduras en temas de análisis de huella de carbono, a menudo encontraremos a un director o directora de RSC asumiendo este papel. Equipos de consultores externos también pueden asumir total o parcialmente esta función.

Pero cuidado: por muy importante que sea este puesto, la persona designada para dirigir el proyecto no es omnisciente. Una vez que haya establecido la lista de datos a recopilar, deberá identificar a los interlocutores adecuados en cada departamento o centro que puedan proporcionarle la información necesaria para realizar el cálculo de la huella de carbono.

Este paso es esencial para evitar entrar en una cadena de delegación que diluya de facto la responsabilidad de cada actor y que, inevitablemente, repercutirá en la cantidad y calidad de los datos recopilados.

La herramienta ideal le permitirá integrar a todos estos colaboradores en una plataforma colaborativa y recurrir a ellos en cada nueva recopilación mediante formularios personalizados, distribuidos directamente desde la plataforma. La herramienta centralizará todos los datos desde el momento de la recopilación y los procesará de forma continua.

Las partes interesadas externas

Este ejercicio también debe realizarse con todas las partes interesadas cuyo papel influya en la huella de carbono de la empresa. Se trata principalmente de aquellos que tienen un impacto directo en el alcance 3 de la organización.

Por lo general, el alcance 3 constituye la mayor parte de las emisiones de gases de efecto invernadero de las empresas, hasta más del 90% de la huella de carbono. Este es, en particular, el caso de muchos clientes de Tennaxia para quienes la movilización de su cadena de valor es fundamental para establecer su contabilidad de carbono. Identificar a un interlocutor fiable entre sus proveedores y prestadores de servicios permitirá recopilar mejor los datos y, posteriormente, implementar acciones de descarbonización más eficientes.

Del mismo modo, estos datos se integrarán en Tennaxia ESG, se rastrearán por fuente y se asociarán inmediatamente a los factores de emisión correspondientes.

Involucrar a todos los actores

El papel de una buena gobernanza también será asegurar la implicación de los diferentes actores explicándoles de forma concreta los pormenores de un proyecto de huella de carbono.

Esta implicación es necesaria tanto en la fase de recopilación como en el despliegue futuro de los proyectos de descarbonización de la empresa.

Nunca hay que olvidar que la recopilación de datos es un proyecto que involucra a muchos interlocutores cuya misión principal no es la recolección de datos. Por lo tanto, un actor informado estará más dispuesto a contribuir de manera activa y cualitativa a la recopilación de datos de carbono.

La calidad de los datos, elemento central de una huella de carbono explotable a lo largo del tiempo

Identificar los datos

No hace falta decir que no hay que lanzarse de cabeza a un proyecto de huella de carbono. Es necesaria una larga fase de definición y análisis previa. Requiere un conocimiento profundo y especializado del funcionamiento de la empresa. Incluso los equipos más experimentados recurren, al menos en la primera ocasión, a consultores especializados capaces de apoyarlos en esta fase.

Se trata, en función de los objetivos fijados, de realizar una lista exhaustiva de los datos de actividad por alcance y asociarlos a los factores de emisión adecuados, lo que permitirá medir con precisión las cantidades de emisiones generadas por cada elemento.

Cada dato deberá estar vinculado a un centro de producción, un proveedor... lo que permitirá saber posteriormente quién posee la información y está en condiciones de contribuir a la recopilación.

La cantidad de datos a recopilar puede parecer inmensa, por lo que es importante, en primer lugar, tomar decisiones metodológicas que le permitan determinar los principales focos de emisión que desea mapear y el nivel de detalle de los datos de actividad que desea recopilar.

Le aconsejamos adoptar un enfoque iterativo. Comience por identificar los datos principales y, posteriormente, refine los focos de emisión más importantes aplicándoles un mayor nivel de detalle. Puede refinar este análisis a medida que pasen los años y las huellas de carbono para ampliar su campo de acción. Siguiendo este método, tendrá una visión matricial de sus principales focos de emisión de gases de efecto invernadero y podrá activar palancas que tendrán un impacto sustancial en su huella de carbono.

Para facilitar esta etapa, debe asegurarse, por supuesto, de contar con una plataforma capaz de acompañarle en este mapeo y en el nivel de detalle esencial para la explotación de su huella de carbono.

Herramientas como Tennaxia ESG permiten establecer esta lista de forma sencilla y asociar a cada dato recopilado el factor de emisión correspondiente. Una rica base de datos de factores de emisión (incluida la de la ADEME) está integrada de forma nativa en la herramienta y se actualiza regularmente. También es posible importar factores de emisión específicos de su sector de actividad o creados a medida.

Recopilar datos de calidad

Un dato solo tiene sentido si es explotable. Y el primer criterio a tener en cuenta para que un dato sea explotable es su valor.

En Tennaxia, recomendamos encarecidamente a nuestros usuarios que prioricen, siempre que sea posible, el enfoque físico sobre el enfoque monetario.

El enfoque monetario consiste en convertir datos de origen monetario, procedentes por ejemplo de su balance contable o del importe de su factura energética, en emisiones de carbono mediante un factor de emisión "monetario" expresado en kgCO2e/€.

El enfoque físico, por su parte, se basa en datos físicos (número de kilómetros recorridos, toneladas de materiales comprados) para establecer los niveles de emisiones de GEI.

El enfoque monetario puede parecer más sencillo. Es mucho más rápido realizar un balance de carbono utilizando únicamente el plan contable. Sin embargo, es mucho menos fiable. El dato monetario no permite identificar palancas de acción precisas. La solución que se le presentará será comprar menos o más barato, lo que rara vez conduce a una reducción efectiva de las emisiones. Reducir el gasto en la compra de materiales no significa necesariamente que se haya consumido menos, especialmente en periodos de inflación. El balance de carbono seguirá la evolución de los precios, lo que hace imposible el seguimiento a lo largo del tiempo.

La ABC recomienda, por tanto, utilizar sistemáticamente datos de flujos físicos para limitar las incertidumbres en el cálculo de las emisiones de carbono. Este método es hoy un estándar de calidad reconocido en la elaboración de un Balance de Carbono.

También creemos que el enfoque monetario no es inevitable. Gracias a las herramientas modernas, estamos convencidos de que es posible obtener datos físicos de calidad que permitan disponer de palancas de acción precisas y detalladas. Es, evidentemente, con este objetivo que hemos desarrollado el módulo de recopilación de nuestro software ESG. Hemos puesto a disposición todas las herramientas necesarias para recopilar datos de forma colaborativa con un procesamiento automatizado, simplificando así el acceso a datos de calidad y su explotación.

No obstante, somos conscientes de que, dada la cantidad de datos que deben recopilarse, es utópico pensar que todos tendrán la misma calidad. Solo en el caso de que no se hayan podido recopilar datos concretos será necesario extrapolar. El dato monetario podrá entonces utilizarse también cuando no haya ninguna alternativa satisfactoria disponible.

En este contexto, le permitimos asociar grados de incertidumbre a sus diferentes datos, para poder identificar mejor, en el momento de su análisis, la información que proviene de datos extrapolados y que, por tanto, es menos fiable.

Al aplicar el método iterativo que mencionamos anteriormente, también puede mejorar, en cada nuevo ejercicio, la calidad de los datos que recopila año tras año para reducir el nivel de incertidumbre asociado al análisis de sus emisiones de GEI.

Elegir la herramienta adecuada de recopilación de datos de carbono

Establecer criterios de selección

La herramienta que le permitirá recopilar sus datos de actividad es, por tanto, un elemento clave para obtener un Balance de Carbono fiable y útil sin tener que dedicarle un tiempo y una energía desmesurados. Sus funcionalidades deben permitirle resolver todas las dificultades que hemos mencionado anteriormente.

En resumen, la herramienta perfecta debe permitirle: 

  • Colaborar eficazmente con todos los actores de su plan de carbono, incluso externamente mediante cuestionarios
  • Identificar al responsable de la recopilación en cada ámbito
  • Mapear todas sus fuentes de datos
  • Permitir la recopilación y el procesamiento de datos de forma continua
  • Determinar la calidad de los datos asociándoles un grado de incertidumbre
  • Asociar a todos los datos un factor de emisión correspondiente que se actualice periódicamente
  • Ponderar los datos con reglas de procesamiento avanzadas (bonus/malus)
  • Rastrear los datos recopilados para encontrar su origen y hacerlos auditables

Solo bajo esta condición dispondrá de una base de datos de carbono lo suficientemente rica y de calidad para llevar a cabo con éxito sus futuras acciones de descarbonización.

Cabe señalar también que un buen módulo de recopilación de datos debe ser necesariamente flexible. Su empresa evolucionará. Puede integrar nuevos centros, lanzar nuevos productos o tener que adaptarse a un nuevo marco legislativo. Por tanto, la herramienta debe poder recopilar datos en euros, kg, kWh, e incluso adaptarse a enfoques estadísticos en el marco de extrapolaciones.

Parta de la base de que un buen módulo es aquel que no sabe de antemano qué datos conectará y, sin embargo, es capaz de adaptarse a cada uno de ellos.

El módulo de recopilación de Tennaxia

El módulo de recopilación del software Tennaxia ESG le permite crear campañas de recopilación mediante cuestionarios personalizados. Estos se enviarán a todas las partes interesadas que dispongan de los datos de actividad necesarios para establecer su balance de carbono.

Un sistema de flujo de datos recupera la información recopilada y le asocia automáticamente el factor de emisión que usted haya indicado para convertir los datos en emisiones de carbono generadas. Todos los datos recopilados se centralizarán en un módulo de análisis que le permitirá tener una visión exhaustiva de las emisiones de GEI de su empresa.

También tiene la posibilidad de rastrear los datos por centro de emisión, fecha de recopilación, producto afectado... haciendo que su análisis de carbono sea totalmente auditable.

Por último, la herramienta le permite, de un solo vistazo, realizar un seguimiento de sus campañas de recopilación y visualizar las lagunas existentes. Los colaboradores recibirán recordatorios automáticos para completar los datos faltantes.

Modèle de campagne de collecte de données carbone
Modelo simplificado de campaña de recopilación de datos de carbono

La CSRD y los datos ESG, un nuevo desafío en la recopilación de información

La llegada de la CSRD refuerza la necesidad de que las empresas recopilen sus datos a través de una herramienta dedicada. La CSRD y la integración de los indicadores ESG multiplicarán el volumen de datos que las empresas deberán gestionar. Asimismo, requerirá tener en cuenta numerosos factores de conversión nuevos (impacto en la biodiversidad, tasa de ocupación del suelo, etc.).

Su archivo Excel de contabilidad de carbono, por muy potente que sea, se volverá rápidamente ilegible y, sobre todo, no le permitirá tener una visión clara de su impacto. La eficacia de sus acciones de descarbonización o de reducción de impacto se verá, por tanto, seriamente perjudicada.

Medir eficazmente sus acciones puede convertirse en un verdadero quebradero de cabeza cuando, al reducir sus emisiones de carbono, es posible que, por ejemplo, aumente su impacto en la biodiversidad. Solo una herramienta que disponga de un motor de reglas de procesamiento avanzado, potente y flexible podrá acompañarle activamente en su fase de recopilación y permitirle explotar los datos posteriormente.

El módulo de recopilación de la plataforma de balance de carbono de Tennaxia ESG está diseñado para adaptarse a todos estos escenarios y permitirá, a partir de un único dato, procesarlo desde diferentes ángulos asociándole varios factores de conversión, simplificando de facto sus futuros análisis y acciones orientadas a reducir su impacto social y medioambiental.