Los beneficios derivados de la implementación de un SGEn conforme a la norma ISO 50001 son múltiples.
Por ejemplo:
- La reducción de los costes energéticos
- La mejora de la rentabilidad y la competitividad
- La disminución de la vulnerabilidad de la empresa frente a las fluctuaciones del mercado energético y la garantía de suministro
- Una mayor capacidad de anticipación ante futuras normativas relacionadas con la energía y las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI)
- La posibilidad de que las grandes empresas y las empresas de tamaño intermedio queden exentas de laauditoría energética cada 4 años (disposición no aplicable a las PYME que empleen a menos de 250 personas y/o cuyo volumen de negocios anual no supere los 50 M€ o cuyo balance general anual no supere los 43 M€)
- La contribución a la protección del medio ambiente
Por último, y no menos importante desde el punto de vista financiero, las operaciones de ahorro energético realizadas dentro del alcance de una certificación ISO 50001 permiten obtener CEE (Certificados de Ahorro Energético) bonificados para los proveedores de energía (distribuidores de electricidad, gas, calor/frío, gasóleo de calefacción o carburantes), quienes están obligados a realizar o hacer realizar a sus clientes un volumen mínimo de ahorro energético bajo pena de sanciones financieras.
De este modo, al ayudar a las empresas con certificación ISO 50001 a implementar operaciones de ahorro energético en sus plantas industriales o edificios terciarios, el proveedor de energía se beneficia de una bonificación en el importe de los CEE correspondiente a los kWh ahorrados. En consecuencia, su contribución a la financiación y ejecución del proyecto aumenta considerablemente.
La norma ISO 50001 a grandes rasgos
La norma ISO 50001 define un marco y unas directrices para la implementación de un sistema de gestión de la energía siguiendo el modelo de mejora continua PHVA (Planificar - Hacer - Verificar - Actuar). El PHVA ya se aplica en el marco de los sistemas de gestión de la calidad (ISO 9001), del medio ambiente (ISO 14001) o de la seguridad y salud en el trabajo (OHSAS 18001 y la futura ISO 45001).
En resumen, sobre la base de una revisión energética inicial y de los requisitos legales aplicables, la empresa debe definir sus consumos de referencia y sus usos energéticos significativos, establecer objetivos y metas desglosados en planes de acción, y realizar un seguimiento de la evolución de su desempeño a partir de indicadores y de un plan de medición de la energía.
La ISO 50001 puede implementarse de forma independiente o integrarse en otros sistemas de gestión ya existentes en la empresa.
ISO 50001, las especificidades
La estructura de la ISO 50001 es comparable a la de la ISO 14001 o la OHSAS 18001. Sin embargo, la norma ISO 50001 presenta algunas particularidades notables:
- El compromiso de la dirección en la implementación del SGE está más definido en un capítulo dedicado (4.2.1).
- Las actividades de diseño de instalaciones, equipos o procesos que puedan tener un impacto significativo en el desempeño energético deben incluirse obligatoriamente en el SGE (Capítulo 4.5.6), algo que la ISO 14001 no exige.
- Existe un capítulo específico (4.5.7) para regular las operaciones de compra relacionadas con la energía. Este exige, en particular, definir especificaciones de compra de energía y establecer criterios de evaluación energética al adquirir determinados productos, equipos o servicios que consuman energía.
- La norma ISO 50001 se basa en una lógica de resultados, no solo de medios. Por ello, exige comparar la evolución del desempeño energético con los consumos de referencia establecidos a partir de la revisión energética inicial (Capítulos 4.4.4 y 4.4.5). Además, deben describirse los métodos para verificar los resultados de los planes de acción y su incidencia en la mejora del desempeño energético (Capítulo 4.4.6).
¿Y qué hay de la vigilancia reglamentaria energética?
Al igual que la ISO 14001 o la OHSAS 18001, la ISO 50001 exige la implementación de una vigilancia reglamentaria específica que permita:
- identificar e implementar los requisitos legales relacionados con el SGE (§ 4.4.2);
- evaluar el cumplimiento de dichos requisitos legales (§ 4.6.2).
La vigilancia reglamentaria energética realizada bajo la norma ISO 50001 debe permitir a la empresa identificar y seguir la evolución de cualquier normativa relacionada con sus «usos energéticos» (ej.: ventilación, iluminación, calefacción, refrigeración, procesos de producción...), su «consumo energético» (= cantidad de energía utilizada) o su «eficiencia energética» (= ratio resultados/aportes de energía).
Las empresas que realizan una vigilancia reglamentaria ambiental en el marco de un SGA según la ISO 14001 ya cubren una parte de la vigilancia reglamentaria energética gracias al solapamiento de los ámbitos (normativas sobre el balance de emisiones de gases de efecto invernadero, calderas y sistemas de climatización, fuentes de contaminación lumínica o incluso las secciones de instalaciones clasificadas relacionadas con actividades de producción/consumo de energía).
En menor medida, ocurre lo mismo con la vigilancia reglamentaria de seguridad que puede realizarse en el marco de la OHSAS 18001. Ejemplos: artículos del Código del Trabajo que imponen requisitos de iluminación o ventilación en los locales de trabajo, decretos y órdenes relativos al aire comprimido y al vapor, y, en un sentido más amplio, los textos sobre equipos a presión.
En resumen, desde un punto de vista metodológico, la organización de una vigilancia reglamentaria conforme a laISO 50001 no difiere de la que se puede llevar a cabo en el marco de la ISO 14001 o la OHSAS 18001.
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