🔎 Puntos clave
El Documento Relativo a la Protección contra Explosiones (DRPCE) es un documento reglamentariamente obligatorio para todas las empresas expuestas a riesgos relacionados con la formación de atmósferas explosivas (ATEX).
Contexto normativo
El DRPCE fue introducido inicialmente por la directiva 1999/92/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, del 16 de diciembre de 1999, relativa a las disposiciones mínimas para mejorar la protección de la salud y la seguridad de los trabajadores expuestos a los riesgos derivados de atmósferas explosivas. Posteriormente, se transpuso al derecho francés en el Código del Trabajo mediante los decretos n.º 2002-1553 del 24 de diciembre de 2002.
Actualmente, los requisitos normativos relativos al DRPCE se recogen principalmente en los artículos R. 4227-52 a R. 4227-54 del Código del Trabajo.
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Las obligaciones
Como recordatorio, el empleador debe identificar y evaluar los riesgos presentes en la empresa, incluidos los riesgos relacionados con la formación de atmósferas explosivas.
Los resultados de esta evaluación deben transcribirse en el DRPCE e integrarse en el documento único de evaluación de riesgos profesionales (DUERP).
El empleador debe tomar las medidas necesarias para garantizar un trabajo seguro. Para ello, debe impedir la formación de ATEX. Si, debido a la naturaleza de la actividad, no es posible evitar la formación de ATEX, se deben tomar medidas para evitar su ignición y mitigar los efectos perjudiciales de una explosión. Estas medidas deberán detallarse específicamente en el DRPCE.
El contenido del DRPCE está fijado por la normativa. Este debe incluir:
- La identificación y evaluación de los riesgos de exposición;
- La descripción de las medidas técnicas y organizativas que permitan eliminar el riesgo de aparición de ATEX o, si esta se produce, limitar sus efectos;
- La descripción y clasificación de las zonas ATEX;
- Las modalidades y normas según las cuales se diseñan, utilizan y mantienen los lugares y equipos de trabajo (incluidos los dispositivos de alarma) para garantizar la seguridad de los trabajadores y de las instalaciones (plan de mantenimiento, controles, instrucciones de seguridad, etc.);
- La lista de trabajos realizados según instrucciones escritas del empleador, supeditados a la emisión de una autorización de trabajo o ejecutados por una persona habilitada;
- El objetivo, las medidas y las modalidades de implementación de la coordinación general de las medidas de prevención de riesgos ATEX cuando trabajadores de varias empresas están presentes en un mismo lugar de trabajo.
Este documento, y en particular los procedimientos a aplicar y las instrucciones escritas para la prevención de riesgos, deben establecerse antes de la ejecución de trabajos en las zonas afectadas y actualizarse ante cada modificación notable de los lugares, los equipos o la organización del trabajo. Las medidas de prevención deben adaptarse a cada situación específica.
Al igual que con el documento único de evaluación de riesgos, los representantes del personal deben ser consultados sobre el DRPCE y sus actualizaciones.
El proceso
El DRPCE es un elemento central en la gestión de los riesgos de explosión. Reúne todo su proceso de prevención relativo a los riesgos ATEX, ofreciendo una visión global de su análisis de riesgos y de las medidas implementadas.
Su elaboración se basa en un buen conocimiento de los procesos, las sustancias y los equipos de riesgo, así como de los medios de control que deben implementarse.
Para ello, se pueden llevar a cabo las siguientes etapas:
- Realizar un inventario de los productos combustibles almacenados o utilizados según su estado (líquido, gaseoso...), su cantidad, así como sus características (punto de inflamación, límite de explosividad, granulometría...);
- Evaluar los riesgos de generación de ATEX de estos productos combustibles en funcionamiento normal o en caso de anomalía (por lo tanto, es necesario establecer escenarios de disfunción previsible de los equipos de riesgo);
- Establecer la clasificación de zonas ATEX basándose en la siguiente tabla;
- Identificar las posibles fuentes de ignición (incluidas las descargas electrostáticas);
- Evaluar el alcance de las consecuencias previsibles de una explosión.
- Identificar, implementar y supervisar medidas de prevención que permitan reducir la probabilidad de aparición de atmósferas explosivas y fuentes de ignición (sin descuidar la formación de los trabajadores ni la señalización del riesgo);
El DRPCE puede elaborarse internamente o recurriendo a competencias externas
Cuando se actualiza periódicamente, el DRPCE permite realizar el seguimiento del plan de acción para la adecuación de los equipos eléctricos y no eléctricos.
Para profundizar en la elaboración del DRPCE y la gestión del riesgo ATEX:
- Guía de buenas prácticas de carácter no vinculante Directiva 1999/92/CE “ATEX” (atmósferas explosivas) https://op.europa.eu/fr/publication-detail/-/publication/c23f5429-1632-4b61-9eb1-a6c0e60828e0
- ED 945: Implementación de la normativa relativa a las atmósferas explosivas (ATEX) Guía metodológica https://www.inrs.fr/media.html?refINRS=ED%20945




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