🔎 Puntos clave
Según el INRS, en Francia se produce una media de una explosión al día en el entorno industrial. Las consecuencias pueden ser muy graves, tanto a nivel humano como material. Para limitar este riesgo, se ha establecido una normativa específica denominada «ATEX». Evaluación del riesgo, delimitación de zonas ATEX... Analizamos las principales exigencias normativas.
Riesgo de explosión: ¿qué significa «ATEX»?
Para calificar el riesgo de explosión en la empresa, se utiliza generalmente el acrónimo «ATEX» para atmósfera explosiva. Una atmósfera explosiva es un lugar de trabajo donde existe riesgo de explosión debido a la presencia de materias inflamables y combustibles.
Por consiguiente, toda empresa que almacene o manipule productos combustibles o inflamables está potencialmente expuesta al riesgo de explosión y debe cumplir con la normativa vigente.
A diferencia de un incendio, la explosión es una combustión casi instantánea que se produce tras la formación de una ATEX. Se habla de atmósfera explosiva cuando existe una mezcla de aire con sustancias combustibles (polvo, vapores de disolventes, etc.).
Para que se produzca una explosión, deben reunirse seis condiciones simultáneamente. Se ilustran en el siguiente esquema:

Tenga en cuenta: el confinamiento no es una condición indispensable, pero es un factor que agrava el fenómeno de la explosión.
Riesgo de explosión: ¿cuáles son las obligaciones del empleador?
Evaluar el riesgo de explosión
Al igual que con el resto de los riesgos laborales, el empleador debe evaluar el riesgo de explosión. En una primera etapa, se trata de identificar los peligros mediante un análisis funcional:
- Realizar un inventario de productos combustibles y sus características (densidad, punto de inflamación, incompatibilidades químicas con otros productos, etc.), así como sus cantidades y condiciones de almacenamiento;
- Analizar los procesos implementados mediante un estudio preciso de las instalaciones y los puestos de trabajo;
- Estudiar los posibles fallos de funcionamiento: puede resultar útil basarse en las distintas experiencias de la empresa o del sector de actividad para poner de relieve posibles incidentes u obstáculos para un funcionamiento «normal».
- Identificar las fuentes de ignición : el conjunto de fuentes de ignición se detalla en la norma NF EN 1127-1. Puede tratarse, en particular, de fuentes eléctricas (chispas, sobrecalentamiento...), electrostáticas (descargas por chispas...) o térmicas (cigarrillos, trabajos en caliente...).
Atención: la evaluación de riesgos debe realizarse de manera global es decir, combinándola con los resultados de las evaluaciones de los demás riesgos laborales identificados en cada unidad de trabajo de la empresa.
La evaluación de riesgos debe permitir posteriormente al empleadoridentificar las zonas donde pueden formarse atmósferas explosivas. El objetivo de este zonificado es doble:
- Materializar el riesgo mediante la señalización de las zonas ATEX y de los lugares de trabajo que contengan zonas ATEX con el pictograma reglamentario;
- Permitir la adecuación de todos los equipos (eléctricos y no eléctricos) al tipo de zona.

Una orden ministerial del 8 de julio de 2003 define la clasificación de los emplazamientos donde pueden presentarse atmósferas explosivas (ATEX), así como las prescripciones mínimas que deben respetarse en ellos.
Atención: las capas, depósitos y acumulaciones de polvo combustible deben considerarse fuentes susceptibles de formar una atmósfera explosiva.
La normativa no define con precisión los términos « frecuentemente » y « ocasionalmente ». No obstante, las empresas pueden remitirse a las definiciones adoptadas por determinados organismos profesionales (Unión de industrias químicas, Grupo de estudio de seguridad de las industrias petroleras):
- Zona 0 o 20: duración de aparición de la ATEX > 1000 horas / año;
- Zona 1 o 21: duración de aparición de la ATEX entre 10 y 1000 horas / año;
- Zona 2 o 22: duración de aparición de la ATEX < 10 horas / año.
Los resultados de la evaluación de riesgos deben quedar reflejados en el documento relativo a la protección contra explosiones (DRPCE).
Implementar medidas técnicas y organizativas
En función de los resultados de la evaluación de riesgos, se deben implementar medidas de prevención y protección. Su objetivo debe ser:
- Prioritariamente,impedir la formación de atmósferas explosivas actuando sobre los combustibles y el comburente. Ejemplos: aumento de la granulometría, captación de vapores y polvos en la fuente, introducción de un gas inerte para reducir el oxígeno en la atmósfera, etc.
- Si la actividad no permite impedir la formación de una ATEX, evitar las fuentes de ignición actuando sobre los procesos, los equipos y también mediante la realización de controles. Ejemplos: instalación de sistemas de refrigeración, adecuación de las instalaciones, etc.
- De limitar los efectos de una explosión, por ejemplo, mediante la instalación de venteos de explosión, supresores de explosión o intervenciones en la configuración y el diseño de los locales. Ejemplos: compartimentación, elección de materiales adecuados y resistentes al fuego, etc.
Más generalmente, el empleador debe velar por que los trabajadores en zonas ATEX puedan desempeñar sus funciones con total seguridad. En particular, debe tomar las medidas necesarias para que:
- El personal que trabaje en zonas ATEX esté formado en riesgos de explosión: esta formación debe adaptarse en función del nivel de exposición del trabajador;
- Una supervisión adecuada esté garantizada;
- Los trabajadores estén equipados con ropa adecuada contra los riesgos de inflamación;
Tenga en cuenta: las medidas implementadas deben ser objeto de una revisión periódica y siempre que se produzca un cambio importante en las condiciones de ejecución del trabajo.
Establecer y actualizar el DRPCE
Toda empresa expuesta al riesgo de explosión debe elaborar un documento de protección contra explosiones (DPCE). El DPCE debe integrarse en el documento único de evaluación de riesgos profesionales, actualizarse periódicamente y contener, en particular, los siguientes elementos :
- La evaluación de los riesgos de explosión;
- La naturaleza de las medidas adoptadas o que deban implementarse para cumplir con la normativa;
- La clasificación de las zonas ATEX así como la descripción de las zonas a las que se aplican las disposiciones mínimas en virtud de la orden del 8 de julio de 2003;
- Las modalidades y normas según las cuales se diseñan, utilizan y mantienen los lugares y equipos de trabajo para garantizar la salud y la seguridad de los trabajadores;
- En su caso, la lista de trabajos que deban realizarse siguiendo las instrucciones escritas del empleador o sujetos a la obtención de una autorización.
Tenga en cuenta: el DPCE debe elaborarse antes del inicio del trabajo y revisarse siempre que se realicen modificaciones, ampliaciones o transformaciones importantes en los lugares, los equipos de trabajo o la organización del trabajo.
Garantizar la conformidad de los aparatos y sistemas de protección utilizados en zonas ATEX
La normativa exige que todos los aparatos, eléctricos o no eléctricos, presentes en zonas ATEX, así como los sistemas de protección, cumplan con las especificaciones técnicas definidas para cada zona.
Estos equipos y sistemas de protección se clasifican en dos grupos:
Estos equipos están sujetos a normas de diseño así como a una evaluación de su conformidad por parte del fabricante.
Es bueno saberlo: los equipos conformes a normas armonizadas o partes de normas armonizadas publicadas en el Diario Oficial de la Unión Europea (DOUE) se presumen conformes a los requisitos esenciales de seguridad cubiertos por dichas normas o partes de normas. Cabe destacar, en particular, la serie de normas NF EN 60079, Atmósferas explosivas, partes 0 a 31: Equipos, requisitos, ayuda para la zonificación y modos de protección.
El empleador debe asegurarse de que cada equipo cuente con una declaración UE de conformidad, así como con un marcado CE seguido de:
- El número de identificación del organismo habilitado para realizar la evaluación de conformidad:
- El marcado específico de protección contra explosiones «Epsilon-X» y los símbolos del grupo y la categoría de los equipos;
- En su caso, una marca que indique las atmósferas explosivas específicas para las que el producto ha sido diseñado.
Algunos recursos útiles…
- La explosión de Atex en el lugar de trabajo, folleto ED 6337, INRS
- Incendios y explosiones en el lugar de trabajo, folleto ED 4702, INRS
- Matriz de evaluación de riesgos ATEX, herramienta 107, INRS
Marco normativo
- Código del Trabajo, artículos R. 4216-31 y R. 4227-42 a R. 4227-54 (prevención de explosiones)
- Código de Medio Ambiente, artículos R. 557-7-1 a R. 557-7-9 (conformidad de los aparatos y sistemas de protección destinados a su uso en atmósferas explosivas)
- Orden del 8 de julio de 2003 relativa a la protección de los trabajadores que puedan verse expuestos a atmósferas explosivas.
Crédito de la foto: 75306586 @Aleksandr Volkov




