Construir una estrategia de RSC respetando los fundamentos del desarrollo sostenible es un tema central en todas las conversaciones, pero ¿sabe realmente lo que significa? ¿Qué es el desarrollo sostenible? ¿Qué acciones deben implementar las empresas para alinearse con los 17 objetivos de la ONU?
Desarrollo sostenible: definición
El concepto de desarrollo sostenible aparece por primera vez en el informe Brundtland, durante la Comisión Mundial sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo de 1987. Fue en ese momento cuando surgió una primera definición:
«El desarrollo sostenible es aquel que satisface las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer las suyas».
Este informe y esta definición permiten identificar los tres pilares del desarrollo sostenible:
- El pilar económico
- El pilar ecológico
- El pilar social
Las organizaciones se apoyan en estos tres pilares para implementar su estrategia de RSC (Responsabilidad Social Corporativa), pero ¿cómo podemos definirlos concretamente?
El eje económico
Este eje se basa en la capacidad de las empresas para desarrollar un sistema económico responsable. El objetivo es crear empleos dignamente remunerados limitando al mismo tiempo el impacto de su producción en el medio ambiente.
El eje medioambiental
El pilar medioambiental del desarrollo sostenible impulsa a las empresas a desarrollar su actividad preservando el entorno, lo que significa:
- Evaluar con precisión su consumo de recursos naturales para reducirlo u optimizarlo.
- Reducir sus emisiones, ya sean de gases de efecto invernadero o de diversos residuos.
Por lo tanto, es fundamental conocer con precisión el impacto de todas las actividades de la organización para implementar una estrategia de RSC eficaz. Para ello, la realización de un cálculo de la huella de carbono corporativa es uno de los diagnósticos necesarios para comprometerse de manera rigurosa y seria con el desarrollo sostenible.
El eje social
Para alinearse con el pilar social, una empresa debe satisfacer las necesidades de equidad y respeto a los derechos individuales, es decir, las necesidades de salud, educación, vivienda y prevención de la exclusión.
Para una empresa, esto se traduce en contribuir al bienestar de las partes interesadas (bienestar de los empleados en el trabajo, transparencia y honestidad con clientes y proveedores...), luchar contra la exclusión (igualdad de género, ayuda a la reinserción, garantizar la accesibilidad de las instalaciones para personas con movilidad reducida...) o fomentar la solidaridad (compra de materias primas certificadas, alianzas con asociaciones locales...).
El desarrollo de este eje social mejora notablemente la calidad de vida laboral y el bienestar de los empleados, y puede ser una excelente manera de retener el talento durante más tiempo en la organización.
La visión global del desarrollo sostenible
Los tres pilares del desarrollo sostenible son interdependientes. Si uno de los ejes está menos desarrollado que los demás, la estrategia de RSC de la empresa no se considerará sostenible. Debe ser capaz de actuar sobre estos tres ámbitos simultáneamente, ya que el desarrollo sostenible es un concepto multidisciplinar.
Es habitual representar los 3 ejes del desarrollo sostenible mediante círculos interconectados.

El desarrollo sostenible se encuentra en la intersección de estos tres ámbitos.
Estar en consonancia con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU.
Para fomentar el desarrollo sostenible, la ONU ha establecido 17 objetivos para salvar el mundo (https://www.un.org/sustainabledevelopment/fr/objectifs-de-developpement-durable/) organizados según los 3 pilares mencionados anteriormente. Entre ellos, encontramos objetivos para:
- Energía asequible y no contaminante
- Ciudades y comunidades sostenibles
- Producción y consumo responsables
- Acción por el clima
Las empresas tienen un papel fundamental en la consecución de estos objetivos. De hecho, una buena estrategia de RSC puede reducir drásticamente los problemas identificados por la ONU. La reducción de las emisiones de carbono de su empresa es una de las acciones eficaces para alcanzar estos objetivos. Es evidente que, para mejorar el impacto de su empresa a largo plazo, primero debe medir su impacto inicial. Por tanto, realizar balances de carbono periódicos es un punto de partida necesario para construir una estrategia de RSC coherente y eficaz.
Implementar una estrategia de RSC sostenible: ¿cómo actuar?
A veces resulta difícil saber por dónde empezar cuando se desea integrar el desarrollo sostenible en el núcleo de la estrategia de RSC. Para ayudarle, aquí tiene una lista no exhaustiva de acciones realizables:
- Realizar periódicamente una huella de carbono de todas sus actividades para realizar un seguimiento de sus emisiones. Una plataforma de huella de carbono como Tennaxia ESG puede ayudarle en este proceso. Más allá de la medición de carbono, la solución permite diseñar trayectorias de emisiones y seguir la evolución de sus acciones de reducción. Este tipo de medidas tiene, por un lado, un impacto económico positivo en su empresa, al controlar la dependencia de las materias primas basadas en carbono, cuyos precios no dejan de aumentar. Por otro lado, reducir el impacto de las actividades en el medio ambiente permite limitar el calentamiento global y, por tanto, la alteración considerable de los ecosistemas y de nuestras sociedades (aumento de las temperaturas, movimientos migratorios, etc.).
- La valorización de sus residuos con socios locales puede permitir reducir sus emisiones de carbono, así como la contaminación derivada del vertido de residuos en la naturaleza.
- Sensibilizar a sus colaboradores sobre el uso de la bicicleta y caminar como medio de transporte. Su empresa también puede adquirir bicicletas para ponerlas a disposición de sus empleados, haciendo eco así de la dimensión social (mejorar la calidad de vida laboral) del desarrollo sostenible.




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