La contabilidad de carbono es un concepto utilizado para designar la evaluación de las emisiones de gases de efecto invernadero de una organización. Surgida hace unos quince años y desplegada en Francia gracias a la herramienta Bilan Carbone, esta nueva disciplina está experimentando profundas transformaciones.
En efecto, el endurecimiento de la normativa relacionada con las cuestiones climáticas (Ley Clima y Resiliencia), la democratización de los criterios de carbono en los departamentos de compras y el aumento de los costes asociados a las emisiones de carbono (impuesto al carbono en frontera, aumento exponencial del precio de los créditos y cuotas de carbono) están elevando los estándares de la contabilidad de carbono.
En resumen, las organizaciones deben prepararse ahora para medir sus emisiones de carbono con mayor precisión y frecuencia que antes.
Un cambio de paradigma que conlleva una mayor complejidad en las normas de contabilidad de carbono. Para responder a estas nuevas complejidades surgen nuevas tecnologías, entre ellas las soluciones SaaS. Estas soluciones permiten resolver varias dificultades de la contabilidad de carbono, en particular las 5 que hemos enumerado y detallado a continuación:
1. La huella de carbono de una empresa se mide a largo plazo
¡Atención! Si no está familiarizado con lo que es un balance de carbono, el resto del artículo puede parecerle bastante complejo. 🙂 Si lo necesita, aquí tiene un breve recordatorio en este artículo.
Hacer un balance de carbono ya es un buen comienzo. Actualizarlo cada año es aún mejor. ¿Por qué? Porque le permite visualizar su progreso en términos de reducción de emisiones.
Esta ventaja cobra todo su sentido con el paso de los años. De hecho, cuando una empresa se compromete en 2020 a un objetivo de reducción para 2040 o 2050, implica que deberá medir sus emisiones cada año para verificar que sigue la trayectoria correcta.
Sin embargo, cuando la empresa ya lleva 3 o 4 balances de carbono, surgen numerosas dificultades:
- Es necesario mantener una estructura de datos coherente a lo largo del tiempo para medir correctamente el progreso, incluso si la empresa crece (crecimiento externo, desarrollo internacional, etc.).
- Es necesario conservar todos los datos en un mismo lugar, incluyendo indicaciones sobre el tratamiento de la información (por ejemplo, si la persona a cargo del balance de carbono es reemplazada).
- Es necesario recalcular los objetivos de reducción para los próximos años en función de los resultados obtenidos en los años anteriores.
Seguramente un equipo de RSC tiene cosas mejores que hacer que gestionar todo esto manualmente :)
2. Los factores de emisión evolucionan con el tiempo
En línea con el punto anterior, la actualización de este balance de carbono presenta una dificultad a menudo subestimada: La actualización de los factores de emisión.
Aquí hay 2 ejemplos para ilustrar el tipo de problema que una empresa puede encontrar al actualizar los factores de emisión.
Primer ejemplo: quiero actualizar mis factores de emisión cada año, especialmente para tener en cuenta los avances realizados por mi país en cuanto al impacto de carbono del mix energético.

Segundo ejemplo: Un factor de emisión esencial en mi balance ha sido corregido. ¡Esta corrección provoca un fuerte aumento en mi balance! Por lo tanto, debo recalcular mis balances anteriores con este nuevo factor para visualizar la reducción «real».

En este segundo caso, esto implica tener que recalcular la totalidad de los balances de carbono anteriores con el nuevo factor de emisión corregido. Y si este factor vuelve a corregirse dentro de 3 años, habrá que repercutir de nuevo la corrección en todos los balances de carbono.
Ya ve el problema si guarda todos sus balances de carbono en simples archivos.
3. El plan de acción debe poder gestionarse a cualquier nivel de la empresa
Para lograr que una empresa reduzca sus emisiones, se define un "plan de acción", que es una hoja de ruta compuesta por varios proyectos internos cuyo objetivo es reducir las emisiones de la sociedad, si es posible sin afectar su actividad.
Estos proyectos de reducción pueden ser extremadamente variados: pueden involucrar a personas de todos los departamentos (compras, RSC, producción, etc.), pueden tener duraciones muy distintas (algunos son acciones puntuales, mientras que otros pueden extenderse hasta 5 años) y pueden requerir la participación de varias entidades de la empresa en diferentes países.
Estos factores complican el seguimiento de los proyectos de reducción de emisiones, especialmente en aquellos que abarcan varios países e involucran a diversos departamentos (quienes tienen experiencia en gestión de proyectos saben bien a qué nos referimos).
Por tanto, las soluciones de seguimiento de proyectos de carbono deben ser capaces de:
- crear un espacio de trabajo colaborativo e intuitivo, ya que debe integrar a una gran variedad de usuarios dentro de la empresa
- gestionar la complejidad derivada de las diferencias geográficas (idioma, formatos de datos, etc.)
- recopilar los datos operativos relacionados con el proyecto de forma recurrente (mensual o trimestral)
Estas funcionalidades son necesarias para que el Balance de Carbono trascienda el ámbito de la RSC y mantenga comprometidos a todos los colaboradores implicados.
4. El registro histórico de datos ambientales debe ser fácilmente accesible y auditable
Si hoy un cliente o un accionista le pide su balance de carbono, ¿cómo lo gestiona?
Si un cliente, un accionista o el legislador le pide sus emisiones de los últimos 3 años, ¿cómo lo hace? ¿Y si se trata de una filial específica de su empresa?
Aunque estos casos particulares puedan parecer ajenos a sus problemas actuales, tenga en cuenta que algunas empresas deben responder a este tipo de preguntas con mucha frecuencia, especialmente en el marco de licitaciones.
De hecho, cada vez más departamentos de Compras tienen en cuenta este criterio, que llega a ser determinante en ciertas licitaciones públicas.
Estas nuevas normas exigen que las empresas accedan fácilmente a datos estructurados y auditables (por ejemplo, adjuntando una factura de electricidad al ítem de emisión correspondiente). Un desafío que una solución SaaS resuelve a la perfección.
5. Debe ser posible intercambiar datos fácilmente entre clientes y proveedores
Esta es la pregunta del millón en la contabilidad de carbono: Cómo conocer con precisión las emisiones relacionadas con mi proveedor ?
Dado que el alcance 3 de una huella de carbono está vinculado mayoritariamente a las emisiones de proveedores y subcontratistas, es fundamental conocer bien las emisiones de los socios para medir con precisión las de la propia organización.
Muchas empresas están empezando a abordar este tema, impulsadas especialmente por los grandes grupos internacionales que han asumido compromisos climáticos públicos.
Un pequeño esquema para explicar el impacto de estos compromisos en toda la cadena de valor:

Este paradigma genera nuevas dificultades:
- Es necesario garantizar la trazabilidad de los datos proporcionados por los distintos actores de la cadena de valor.
- Es necesario implementar un sistema común de intercambio de datos.
Se están desarrollando soluciones y ya podemos ver a algunas grandes cuentas implementando sistemas tipo blockchain para cumplir esta función.
En este contexto, resulta evidente el interés de una plataforma de huella de carbono colaborativa que permita a una empresa solicitar datos directamente a sus proveedores de forma sencilla.
Conclusión
El ejercicio de contabilidad de carbono se está volviendo más complejo, impulsado por un endurecimiento normativo, un aumento de los costes relacionados con las emisiones y una democratización de los criterios de carbono dentro de los departamentos de compras.
Este aumento de los estándares conlleva una profesionalización del sector, con la aparición y el desarrollo de consultoras especializadas en contabilidad y estrategia de carbono, así como el surgimiento de soluciones SaaS destinadas a facilitar la medición y el seguimiento de estas emisiones a un público más amplio.
En ciertos casos complejos, puede ser pertinente recurrir a una consultora especializada y respaldar sus conclusiones con una plataforma de contabilidad de carbono, realizando previamente un ejercicio analítico para definir una estructura de recopilación y un plan de acción adaptados a la actividad de la empresa, para luego implementar la herramienta SaaS con el fin de realizar un seguimiento del rendimiento y facilitar la toma de decisiones a largo plazo.
En Traace, estamos convencidos de que todos estos enfoques permitirán en el futuro acelerar la transición de las empresas hacia un modelo sostenible para el medio ambiente y la sociedad.
Si desea obtener más información sobre nuestra plataforma de contabilidad y seguimiento de carbono, no dude en programar una cita con nosotros para una demostración de nuestra herramienta. 🙂
Si tiene alguna pregunta o sugerencia sobre este artículo, ¡no dude en escribirnos a contact@tennaxia.com!





