Hacia una transparencia cada vez mayor en los informes ESG de las empresas

Ante las crecientes expectativas de reguladores, inversores y ONG, la transparencia se ha consolidado como un pilar fundamental de la información ESG. Con la Taxonomía, el SFDR y la CSRD, las empresas deben ahora generar información fiable, comparable y verificable para demostrar la realidad de sus compromisos.

Bertrand Desmier
Senior Advisor RSE
Publication : 
06.01.2022

Tanto para las autoridades de control como para numerosas ONG, la falta de transparencia en la información ESG de empresas e inversores es un tema recurrente. La evolución normativa europea, con la Taxonomía, el Reglamento sobre la divulgación de información relativa a la sostenibilidad en el sector de los servicios financieros (SFDR) y la Directiva sobre información corporativa en materia de sostenibilidad (CSRD), tiene como objetivo mejorar la transparencia en la información tanto de los actores de la economía real como de los financieros.

La demanda de transparencia por parte de las partes interesadas sobre los impactos ambientales, sociales y de gobernanza de empresas e inversores ha aumentado considerablemente en los últimos años. Lo que buscan estas partes es acceder a datos e información sintéticos, fiables, coherentes, comparables y verificables, expresados en un lenguaje claro y comprensible para el gran público.

Por su parte, se pide a los bancos que otorguen mayor importancia a la información ESG de las empresas. Así, LCL, socio de Tennaxia, pudo dar testimonio en la última edición de Produrable sobre la evolución del papel de los bancos junto a las empresas en la financiación de la transición, mediante herramientas de financiación verde y la necesidad de que las empresas gestionen su desempeño ESG y compartan datos con ellos. La necesidad de transparencia también es fundamental en este ámbito.

La transparencia se perfila, por tanto, como la piedra angular para dar credibilidad a las políticas ambientales y sociales implementadas por las empresas. Es una prueba de la realidad de los compromisos adquiridos y, por ende, un requisito previo para que los actores financieros puedan contribuir a las transiciones ecológica, energética y social.

La transparencia en la información ESG de las empresas, al igual que la de los actores financieros, es en última instancia la mejor garantía contra el lavado de imagen verde (greenwashing). ¿Más fácil de escribir que de implementar?

Transparencia y materialidad

El objetivo de la Declaración de Información No Financiera (DPEF) era comprometer a las empresas a centrarse en la información material, incentivándolas al mismo tiempo a una mayor transparencia. En última instancia, la idea era llevar a quienes elaboran los informes a publicar documentos más sintéticos. Sin embargo, el estudio Medef – EY – Deloitte de 2019 mostró que la extensión de las DPEF había aumentado. ¡La transparencia no debe convertirse en un factor de infoxicación!

La transparencia en la información ESG de las empresas debe permitir identificar todos los elementos relacionados con el desarrollo sostenible susceptibles de crear o erosionar valor. En otras palabras, evaluar la gestión de los riesgos y oportunidades ambientales y sociales que puedan afectar al valor de la empresa. Estamos ante la materialidad simple, también llamada materialidad financiera; la que hoy promueve el International Sustainability Standards Board (ISSB), presidido actualmente por Emmanuel Faber.

La transparencia en la información ESG de las empresas también debe permitir identificar sus contribuciones al desarrollo sostenible, es decir, sus acciones con un impacto sustancial, positivo o negativo, en la sociedad y el medio ambiente. La integración de esta segunda perspectiva se enmarca en la doble materialidad impulsada por Europa. Los actores de las finanzas sostenibles deben poder evaluar tanto el impacto de los factores ambientales y sociales en la actividad de la empresa como el impacto de las actividades de la empresa en el medio ambiente y su esfera de influencia.

El análisis de materialidad debe ser, en sí mismo, objeto de transparencia en la información. Esto implica precisar la metodología utilizada para identificar los temas sometidos a la evaluación de las partes interesadas internas y externas. Asimismo, quiénes son estas partes interesadas y cómo se han identificado. Por último, debe haber transparencia sobre la matriz de evaluación de riesgos y oportunidades. ¿Qué credibilidad puede tener la publicación de una matriz de materialidad sin esta necesaria transparencia?

Transparencia y Directiva sobre información corporativa en materia de sostenibilidad (CSRD)

Mairead McGuinness (Comisaria europea de Servicios Financieros) recordaba el pasado mes de abril que «la inversión sostenible consiste en tomar las decisiones correctas. Para tomar las decisiones correctas, se necesita buena información». Disponer de la información adecuada, coherente, pertinente, comparable y fiable, es el objetivo asignado a la CSRD , llamada a ofrecer a las 49 000 empresas afectadas un único corpus de estándares ESG sobre los que informar, obligándolas a una mayor transparencia y responsabilidad en su reporte.

Con la CSRD, las empresas deberán, por ejemplo, informar de manera transparente sobre la implicación de la gobernanza en las decisiones y acciones emprendidas para contribuir a la mitigación del cambio climático y adaptarse al mismo. Deberán, por ejemplo, mostrar cómo esto afecta e impacta en las remuneraciones de los directivos, gerentes y del conjunto de los empleados...

A este respecto, según Ethics and Boards, solo el 5% de los criterios climáticos formaban parte de la política de remuneración variable de los directores ejecutivos del CAC 40 en 2021. Esta cifra tiende a mostrar que existe un gran margen de mejora para dar credibilidad a la implicación de la gobernanza empresarial en la lucha contra el cambio climático. Y esto es lo que debería exigirse para los ejercicios a partir del 1er de enero de 2023.

Siguiendo con el tema del cambio climático, el aumento del nivel de exigencia y precisión que busca la CSRD debería llevar a las empresas a especificar de forma más clara los perímetros considerados en cuanto a la organización de la empresa. Esto también afectará al perímetro definido para el Alcance 3 en materia de carbono (como recordatorio, según un reciente estudio de BCG Gamma realizado a 1290 empresas en doce países, el 9% de las empresas miden con precisión sus emisiones de CO2. El 81% de ellas omiten algunas de sus emisiones internas y el 66% no declara ninguna de sus emisiones externas). A esto se podría añadir la definición de los indicadores y precisiones sobre las tasas de cobertura.

Con la CSRD, será necesario rendir cuentas de los resultados obtenidos en relación con los objetivos fijados para periodos determinados (parece perfilarse el periodo quinquenal). Y este es un cambio de suma importancia. Esta transparencia permitirá a las partes interesadas realizar comparaciones sectoriales con mayor facilidad y verificar así la realidad del nivel de desempeño de los compromisos adquiridos.

la exigencia de transparencia no ha dejado de reforzarse desde la entrada en vigor de la ley NRE en 2003. El trabajo de normalización de los informes ESG de las empresas y los inversores, iniciado por el European Financial Reporting Advisory Group (EFRAG), elevará considerablemente el nivel de exigencia de transparencia en los informes ESG. Está claro que se tratará de mucho más que un simple ejercicio de cumplimiento.

Para las empresas con mayor experiencia en materia de informes, esto requerirá realizar algunos ajustes, aportar precisiones y, sobre todo, responder a las nuevas métricas normalizadas. Para otras, supondrá un salto cualitativo importante. A este respecto, parece oportuno realizar cuanto antes un análisis de brechas (gap analysis) entre la situación actual y los requisitos futuros tal y como se perfilan, a pesar de las incertidumbres existentes.

En cuanto a las SAS y las PYME de más de 250 empleados que no estaban sujetas a la DPEF, cuanto antes comiencen a reflexionar sobre la implementación de la CSRD, mejor preparadas estarán para afrontar el desafío al que deberán responder.

Crédito de la foto: 177923174@Drobot Dean