Separación de biorresiduos: pronto todos estaremos implicados

A partir del 1 de enero de 2024, la separación en origen de los biorresiduos es obligatoria para todos: hogares, empresas y administraciones públicas. Un paso clave para reducir los residuos y fomentar el compostaje y la metanización.

Marie Faucon
Consultante HSE
Publication : 
05.05.2021

Nota importante: Este artículo se refiere a la legislación francesa. Es posible que los requisitos descritos no sean aplicables en otros países.

La separación en origen de los biorresiduos será obligatoria a partir de 2024 para todos en Europa, tal como establece la directiva europea sobre residuos.

En Francia, hasta ahora solo afectaba a los grandes productores. Sin embargo, la ley contra el desperdicio, al transponer la directiva, la hace extensiva a todos los productores.

Los objetivos de esta obligación de separación en origen y valorización de los biorresiduos son aumentar el reciclaje de residuos orgánicos y reducir las cantidades destinadas a vertederos o incineración.

¿Qué es un biorresiduo?

Se trata de

  • residuos biodegradables no peligrosos de jardines o parques,
  • residuos alimentarios o de cocina procedentes de hogares, oficinas, restaurantes, comercio mayorista, comedores, servicios de catering o tiendas minoristas,
  • así como residuos comparables procedentes de plantas de procesamiento de alimentos.

Ejemplo: residuos alimentarios (piel de plátano, etc.) de la sala de descanso o del comedor, y residuos verdes.

¿Qué obligaciones existen?

Desde 2012, las personas que producen o poseen una cantidad importante de biorresiduos (empresas de espacios verdes, grandes superficies, industrias agroalimentarias, comedores, etc.) tienen la obligación de separar estos biorresiduos para su reciclaje.

Desde el 1er de enero de 2016, la medida afecta a los profesionales que producen más de 10 t/año de biorresiduos o 60 l/año de aceites.

A partir del 31 de diciembre de 2023, esta obligación se extenderá a todos los productores y poseedores de biorresiduos (independientemente de la cantidad).

¿Qué tratamientos son posibles?

Las dos principales vías de tratamiento de los biorresiduos son:

Nota: Las operaciones de valorización energética de residuos, las relativas a la conversión de residuos en combustible y las operaciones de relleno no pueden calificarse como operaciones de reciclaje.

Por tanto, la valorización de los residuos puede ser realizada directamente por el productor o el poseedor (ej.: compostaje in situ) o ser confiada a un tercero, tras una recogida separada cuando la valorización no se realice en el lugar de producción.

Conclusión

Francia tiene como objetivo, entre otros, aumentar la cantidad de residuos destinados a la valorización en forma de materia, especialmente orgánica. Desea orientar hacia estas vías de valorización, respectivamente, el 55 % en 2020 y el 65 % en 2025 de los residuos no peligrosos y no inertes, medidos en masa.

Así, esta evolución normativa se enmarca en la política nacional de prevención y gestión de residuos establecida por Francia.

Otro objetivo es el fin de los plásticos de un solo uso para 2040.

Crédito de la foto: Joshua Hoehne