Aunque hace unos meses era un tema tabú, la crisis sanitaria disparó el teletrabajo en casi todas las empresas, hasta el punto de que algunas han decidido convertirlo en la norma.
Al reducir los desplazamientos diarios, se percibe naturalmente como una herramienta eficaz para disminuir las emisiones de CO2 de una empresa.
Sin embargo, no siempre es así. De hecho, la ADEME acaba de publicar un informe muy completo, que concluye que el teletrabajo puede provocar diversos aumentos en el consumo de energía.
Aquí tienes una lista de buenas prácticas que puedes implementar en tu empresa para asegurar que realmente disminuya la huella de carbono.
1. Comprender cómo se desplazan sus colaboradores al trabajo cada día
Sí, para esta primera buena práctica le pedimos que trabaje un poco.
Porque si desea fomentar el teletrabajo con el objetivo de reducir las emisiones, es fundamental cuantificar primero el impacto de carbono de los desplazamientos diarios de sus empleados.
De hecho, debe saber que el principal efecto positivo del teletrabajo en términos de emisiones de CO2 se centra en la reducción de los desplazamientos diarios. Por tanto, el reto consiste en garantizar que la reducción de emisiones derivada de estos desplazamientos sea superior al aumento de emisiones provocado por la implementación del teletrabajo.
Así, si la mayoría de sus empleados vienen en coche, es muy probable que el teletrabajo le permita reducir su huella de carbono.
Pero si la mayoría de sus colaboradores vienen a la oficina a pie, en bicicleta o en metro, es posible que el teletrabajo aumente sus emisiones.
Sin embargo, existe un caso en el que estas reglas podrían no aplicarse: cuando su empresa "adapta" el tamaño de las oficinas según el número de empleados presentes o en teletrabajo. ¡Hablaremos de ello más adelante!
2. Crear un plan de teletrabajo personalizado por país
Uno de los efectos rebote más significativos del teletrabajo es lo que la ADEME denomina el efecto "Vivienda". Se trata del aumento del consumo eléctrico del hogar atribuido a la actividad profesional del colaborador.
Trabajar desde casa conlleva un aumento en el uso de calefacción, iluminación, internet, equipos eléctricos, etc. La ADEME estima que el teletrabajo supone un incremento en el consumo eléctrico de 7,5 kWh al día.
Dado que la combinación energética (mix de carbono) varía según el país, aquí tiene el impacto de carbono por país de este "efecto rebote":
- Francia: + 20,7 kgCO2e al día
- Alemania: + 167,1 kgCO2 al día
- China: + 278,7 kg de CO2 al día.
Los beneficios del teletrabajo en la huella de carbono varían, por tanto, según el país en el que uno se encuentre.

3. Reducir el uso de videoconferencias
Como herramienta indispensable del teletrabajo, la videoconferencia conlleva una gran demanda de servidores que consumen energía. Por lo tanto, emiten, de facto, gases de efecto invernadero.
Según un estudio de Thierry Leboucq de 2020, un minuto de videoconferencia emite aproximadamente 1 g de CO2 por minuto.
Sin embargo, las diferencias entre el uso con y sin vídeo son fundamentales, ya que utilizar la videoconferencia sin vídeo emite de media entre 2 y 3 veces menos CO2 (dependiendo de la aplicación utilizada).
En resumen, para las reuniones cotidianas breves, ¡no dude en apagar la cámara!

4. Prolongar la vida útil de sus equipos informáticos o pasarse a equipos reacondicionados
Para garantizar la comodidad óptima de los empleados en teletrabajo, las empresas no han dudado en invertir en equipos informáticos.
De hecho, según un estudio realizado por BNP Paribas 3 Step IT, el 83% de las empresas francesas compraron material adicional durante la crisis sanitaria. Además, la generalización del teletrabajo supondrá la duplicación de ciertos equipos informáticos de confort (doble pantalla, silla ergonómica...).
Para minimizar este impacto, aumentar la vida útil de sus equipos informáticos es una de las palancas más eficaces. Para ello, puede optar por un enfoque de reparación sistemática de sus sistemas (varios proveedores de TI ofrecen esta opción) o elegir un proveedor de equipos informáticos reacondicionados.
Este consejo es válido incluso fuera del teletrabajo. 😉
5. Priorizar el "Flex Office"
Por Flex Office, entendemos todas las soluciones tipo "oficina bajo demanda".
¿Sus empleados teletrabajan el 50% del tiempo? ¿Por qué mantener el 100% de sus metros cuadrados iniciales? Puede plantearse reducir su superficie en un 50% y alquilar el 50% restante a otra empresa que también teletrabaje al 50%.
Este tipo de soluciones, aunque todavía marginales, están en pleno auge y, según la ADEME, representan la solución más eficaz para maximizar los efectos positivos del teletrabajo.
Su implementación requiere, no obstante, cierto esfuerzo, ya que para muchas empresas supone un cambio de instalaciones y de cultura. Además, exige una buena organización, puesto que la empresa deberá gestionar correctamente los horarios de sus colaboradores y el espacio de oficina disponible.
¡Listo! Si logras implementar todo esto, ya habrás dado un gran paso. 👏
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