Los riesgos del teletrabajo: ¿qué consejos seguir para evitarlos?

Este artículo analiza los riesgos del teletrabajo derivados de la crisis del Covid-19, abordando los peligros relacionados con las pantallas, la seguridad de los datos y los riesgos psicosociales.

Marie Faucon
Consultante HSE
Publication : 
10.04.2020

Nota importante: Este artículo se refiere a la legislación francesa. Es posible que los requisitos descritos no sean aplicables en otros países.

La actual crisis sanitaria provocada por el virus Covid-19 afecta a todos los sectores y empresas. Algunas están totalmente paralizadas, otras funcionan a medio gas. Por ello, hay personas que trabajan con normalidad (o incluso con mayor intensidad), otras que están de baja o en suspensión temporal de empleo, y otras que teletrabajan. El teletrabajo... Una práctica extendida en este periodo excepcional, pero no siempre integrada en la cultura de la empresa. Algunas organizaciones estaban acostumbradas, era su propio modelo (por ejemplo, ciertas startups que trabajan con freelancers). Para otras, debido a su actividad de producción de bienes materiales o a una cultura centrada en la interacción presencial, esto altera un poco, o incluso mucho, los hábitos laborales. ¿Es esta organización del trabajo desde casa inocua para nuestra salud? ¿Presenta riesgos ? Estos, aunque no son nuevos en sí mismos, requieren hoy ser analizados desde una nueva perspectiva.

Centrémonos en tres de ellos: los riesgos relacionados con el trabajo frente a la pantalla, los riesgos relacionados con los datos y, por último, los riesgos psicosociales.

1. Riesgos relacionados con el trabajo frente a la pantalla

Mientras el empleado se encuentra en las instalaciones de la empresa, es sencillo controlar estos riesgos. La ergonomía del puesto de trabajo está estudiada. Sin embargo, una vez que está en casa, resulta mucho más difícil controlar las condiciones laborales. ¿No conoce usted mismo a personas de su entorno en estas situaciones?

  • Un despacho «de verdad» en una habitación dedicada y tranquila
  • Un escritorio instalado en la sala principal
  • Una instalación en la mesa del comedor
  • En el sofá con el portátil sobre las rodillas
  • En la cama con el portátil sobre las piernas

El INRS ya ha redactado e ilustrado las buenas prácticas.

Por tanto, sin duda es necesario comunicar o recordar a los colaboradores las buenas prácticas, con total amabilidad y teniendo en cuenta que cada hogar es diferente.

2. Acceso a Internet y a los datos

Para que cada persona pueda trabajar correctamente, debe estar bien instalada. Pero también (¿o sobre todo?) necesita tener acceso a los recursos de la empresa y a sus archivos.

A partir de aquí surgen las siguientes preguntas: ¿cuál es la calidad de la conexión a Internet de cada colaborador? ¿Es posible acceder a los recursos y archivos? ¿Cuál es el nivel de seguridad para el acceso a los datos?

Aquí tiene algunos consejos para poner en práctica:

  • Haga que su departamento de informática pruebe el ancho de banda de sus colaboradores
  • Pida a quienes no tengan una buena conexión que gestionen el flujo con su familia (el consumo de Internet de su pareja e hijos puede tener un impacto)
  • Utilice una VPN (Red Privada Virtual): es una red informática que permite crear enlaces directos entre ordenadores remotos (fuente: journaldunet.com). Esto permitirá asegurar sus datos.
  • Revise su política de contraseñas. Para ello, puede utilizar gestores y generadores de contraseñas.

3. Riesgos psicosociales

Los principales riesgos del teletrabajo son los riesgos psicosociales. De hecho, esta modalidad de trabajo, si no es habitual en la empresa, puede alterar las rutinas. Quizás se encuentre en una de estas situaciones: ¿está solo/a en un apartamento «pequeño»? ¿Es una pareja teletrabajando en una vivienda que no permite aislarse fácilmente? ¿Quizás le piden que cuide de los niños mientras teletrabaja? Son numerosas las situaciones personales que influyen y generan soledad, estrés, pérdida de confianza en uno mismo o en la empresa... Esto se suma a la falta de salidas profesionales y personales vinculadas al confinamiento.

Aquí tiene ejemplos de buenas prácticas para ayudarle a superar estos riesgos:

- Es importante que mantenga un ritmo de trabajo, con horarios dedicados, pausas... Escúchese a sí mismo y desconecte cuando sea necesario. Siga vistiéndose como si fuera a acudir a las oficinas de su empresa.

- Para no perder el vínculo, implemente una herramienta de comunicación colaborativa que le permita: crear equipos y canales de comunicación para facilitar el diálogo. ¡Un canal de entretenimiento es muy bienvenido! Los desayunos virtuales siempre son amenos para que perduren las conversaciones de «la máquina de café».

- Establezca reuniones regulares a distancia por equipo tipo «scrum». Cada participante comparte lo que hizo el día anterior y lo que planea realizar durante la jornada. Esto permite compartir los logros y las dificultades que hayan podido surgir.

- Managers, llamen a sus colaboradores una vez por semana para interesarse por ellos a nivel personal (no todo el mundo se expresará ante el grupo durante los scrums y las pausas compartidas)

- Directivos, comuniquen, en función de la situación de la empresa y de sus posibilidades:

  • sobre las medidas adoptadas para la salvaguarda o la sostenibilidad de la empresa en su conjunto
  • sobre las posibles acciones llevadas a cabo para combatir el virus (fabricación de mascarillas, apoyo a empresas en diversos ámbitos, etc.)

Conclusión

En resumen, cada empresa, en función de sus valores, su cultura y sus posibilidades, podrá implementar diferentes medios para organizar el teletrabajo, de modo que todos puedan sentirse bien y, al mismo tiempo, seguir siendo «lo más eficaces posible» según sus condiciones de vida personal. Además, puede recordar a todos las buenas prácticas para protegerse contra el virus.