El calentamiento global provoca periodos de calor intenso cada vez más frecuentes, prolongados e intensos. Las empresas deben tener en cuenta este riesgo y redoblar la vigilancia para proteger a sus trabajadores. ¡Aquí le explicamos las medidas que debe implementar!
¿Cuáles son los riesgos de la exposición al calor intenso?
La exposición prolongada a temperaturas elevadas puede tener consecuencias graves para la salud de los trabajadores. Cuando la temperatura exterior es demasiado alta o el ambiente es excesivamente húmedo, los mecanismos de regulación térmica del cuerpo pueden perder eficacia o verse superados.
Entre los efectos más notables se encuentran la insolación, la deshidratación y las alteraciones del ritmo cardíaco. El trastorno más grave es el golpe de calor, que puede llegar a ser mortal.
Según el Instituto Nacional de Investigación y Seguridad (INRS), existen cuatro niveles de gravedad ante la exposición al calor, caracterizados por efectos específicos en el organismo:
Los sectores de la construcción, la agricultura y la silvicultura son especialmente vulnerables a la exposición al calor durante el verano, sobre todo al realizar tareas físicas exigentes. No obstante, cualquier empresa puede verse afectada durante episodios de calor extremo o canículas.
Más allá de las consecuencias directas sobre el organismo, el calor actúa como un factor que aumenta el riesgo de accidentes laborales al generar alteraciones funcionales (como manos sudorosas o visión borrosa por el sudor) y efectos psicológicos y cognitivos (mayor tiempo de reacción y mayor riesgo de errores u omisiones).
🔎 Enfoque: Durante el verano de 2023, se notificaron a Santé Publique France 11 accidentes laborales mortales posiblemente relacionados con el calor. La mitad de estos accidentes ocurrieron en el sector de la construcción. 10 de ellos tuvieron lugar durante periodos de calor intenso (temperatura máxima superior a 30 °C), incluidos 3 durante una ola de calor (fuente: Boletín de salud pública, balance del verano 2023).

¿Cómo prevenir los riesgos para sus trabajadores?
La Dirección General de Salud (DGS) publicó en 2021 una guía ORSEC dedicada a las medidas que deben tomarse ante olas de calor en todos los sectores de actividad, tanto públicos como privados. A continuación, encontrará las principales medidas aplicables a los empleadores.
Medidas previas a una ola de calor
No hay que esperar a que llegue una ola de calor para actuar. Dado que este fenómeno es cada vez más habitual, su aparición debe preverse con suficiente antelación para garantizar la eficacia de las medidas y minimizar los riesgos para los empleados.
El Código del Trabajo no establece una temperatura máxima a partir de la cual esté prohibido trabajar. Sin embargo, la evaluación de riesgos debe contemplar las situaciones peligrosas derivadas de las altas temperaturas. Por ello, los puestos de trabajo más expuestos deben identificarse y su nivel de riesgo debe evaluarse en el documento único de evaluación de riesgos profesionales (DUERP).
En esta evaluación deben tenerse en cuenta varios factores:
- factores inherentes al puesto de trabajo: trabajo en exteriores o interiores, duración de la exposición, carga física, etc.
- factores relacionados con la organización o el acondicionamiento de las zonas de trabajo: horarios, pausas, rotación de tareas, climatización, zonas de sombra, acceso a agua, etc.
- factores individuales: condición física de los trabajadores, patologías, embarazo, etc.
También es importante verificar, antes del verano, la instalación de dispositivos técnicos adecuados para mitigar los efectos del calor (toldos, ventilación, etc.) y asegurar su correcto funcionamiento. Cabe recordar que la renovación del aire es una obligación reglamentaria en los locales cerrados donde los empleados deban permanecer (artículo R4222-1 del Código del Trabajo).
ℹ Tenga en cuenta: Para las empresas más expuestas, puede ser necesario establecer un plan de gestión interna para las olas de calor. En tal caso, se deberá designar a un responsable encargado de su preparación e implementación.
El aislamiento térmico de los edificios desempeña un papel importante en el confort estival de los locales de trabajo. Por ello, al diseñar nuevos edificios o realizar reformas, asegúrese de priorizar soluciones adaptadas a las altas temperaturas, de conformidad con las nuevas normativas vigentes (reglamentación medioambiental 2020, decreto terciario).
Medidas durante periodos de ola de calor
Del 1 de junio al 15 de septiembre, la vigilancia meteorológica se refuerza ante el fenómeno de la canícula. Durante este periodo, es importante consultar regularmente las previsiones meteorológicas para poder anticipar la implementación de medidas y adaptarlas una vez puestas en marcha.
ℹ Tenga en cuenta: El mapa nacional de vigilancia puede consultarse en el sitio web https://vigilance.meteofrance.fr. También existe una plataforma telefónica, “Canicule Info Service”, disponible en el 0800 06 66 66 para obtener información adicional en caso de ola de calor.
Durante una ola de calor, los empleadores deben adoptar todas las medidas necesarias para proteger la salud física y mental de sus trabajadores. Esto incluye, en particular:
- implementar una organización y medios adaptados para limitar la exposición al calor: horarios escalonados, rotación de tareas, pausas más frecuentes, etc.
- poner a disposición de los empleados agua potable y fresca (artículo R4225-2 del Código de Trabajo) y medios de protección y/o refrigeración: ventiladores, nebulizadores, humidificadores, etc.
- permitir a los empleados adaptar su ritmo de trabajo en función de las horas más calurosas y priorizar el teletrabajo siempre que sea posible;
- prever medidas de protección reforzadas para los empleados que trabajan en entornos con temperaturas extremas, especialmente aquellos con antecedentes médicos;
- asegurarse de que el uso de equipos de protección individual (EPI) sea compatible con las altas temperaturas;
- controlar la correcta renovación del aire en los locales cerrados donde el personal deba permanecer (artículo R4222-1 del Código de Trabajo) y supervisar regularmente la temperatura en dichos locales;
- notificar a la inspección de trabajo cualquier situación anómala potencialmente relacionada con el calor.
ℹ Tenga en cuenta: Según el INRS, se debe considerar una alerta cuando la temperatura supere los 28°C para puestos que requieran actividad física y los 30°C para trabajos sedentarios.
La implicación de los trabajadores es fundamental para garantizar la plena eficacia de las medidas. Por ello, es esencial informarles y formarles con suficiente antelación sobre comportamientos seguros y métodos de protección ante el calor intenso, en particular:
- usar ropa holgada, ligera y de colores claros;
- hidratarse regularmente, incluso sin sentir sed;
- proteger la piel y los ojos de la radiación solar (sombreros, gafas de sol, ropa que cubra brazos y piernas, etc.);
- buscar la sombra con regularidad;
- evitar esfuerzos físicos demasiado intensos;
- informar de cualquier síntoma inusual y estar atento a los síntomas de los compañeros;
- etc.
También se aplican disposiciones especiales a los trabajadores al aire libre, incluido el sector de la construcción, que se encuentran en primera línea en caso de ola de calor. Las empresas deben, en particular:
- adaptar los puestos de trabajo para que los trabajadores estén protegidos en la medida de lo posible (artículo R4225-1 del Código de Trabajo);
- disponer de un local que permita acoger a los trabajadores en condiciones que preserven su seguridad y salud. A falta de dicho local, la obra debe acondicionarse para permitir la protección de los trabajadores en condiciones equivalentes (artículo R4534-142-1 del Código de Trabajo);
- poner a disposición de los trabajadores al menos 3 litros de agua por persona y día (artículo R4534-143 del Código de Trabajo).

Medidas específicas en caso de "alerta roja por ola de calor"
La guía ORSEC también prevé instrucciones específicas para los empleadores en caso de nivel de "alerta roja por ola de calor".
Por lo tanto, una vez establecido dicho nivel de alerta, las empresas deben proceder a una reevaluación diaria de los riesgos a los que está expuesto cada uno de sus empleados en función de:
- la temperatura y su evolución a lo largo del día;
- la naturaleza de las tareas a realizar;
- la edad y el estado de salud de los trabajadores.
En función de los resultados, la organización del trabajo y las distintas medidas implementadas deben ajustarse.
Además, si la evaluación de riesgos revela que las medidas son insuficientes, especialmente para trabajos realizados a una temperatura muy elevada y con una carga física importante (por ejemplo, trabajos de aislamiento de tejados o manipulación de cargas), el empleador debe decidir la paralización de los trabajos.
⚠️ Atención: En caso de incumplimiento por parte del empleador, el trabajador puede acudir a la inspección de trabajo y al comité social y económico (CSE), si existe. También puede ejercer su derecho de retirada si considera que se encuentra en una situación de peligro grave e inminente (artículo L4131-1 del Código de Trabajo).
¿Qué hacer en caso de golpe de calor de un trabajador?
En caso de detectar signos de alerta en un trabajador (fatiga importante, dolor de cabeza, sed intensa, confusión, temperatura corporal de 39 °C, etc.), es especialmente importante actuar con rapidez. A continuación, el procedimiento a seguir:
1) el primer paso es alertar a los servicios de emergencia llamando al 15 (SAMU) o al 112 (número de emergencia);
2) a continuación, si la víctima sigue consciente: colocarla a la sombra en un lugar fresco y ventilado, quitarle la ropa y refrescarla (echar agua fría sobre su cuerpo, darle de beber agua fresca en pequeñas cantidades, etc.);
3) si la víctima pierde el conocimiento: colóquela en posición lateral de seguridad y vigílela hasta la llegada de los servicios de emergencia.
Crédito de la foto: 749537867 @amorn




