Presentes tanto en el entorno industrial como en nuestra vida cotidiana (gasolineras, hospitales, centros comerciales, etc.), los equipos a presión (ESP) desempeñan una gran diversidad de funciones.
Entre ellos se incluyen calderas, vasos de expansión, autoclaves, compresores, depósitos y botellas de gas, grupos de refrigeración, etc.
Si están mal diseñados, poco mantenidos o no controlados, pueden provocar lesiones mortales a los operarios y a las personas cercanas, así como daños en las instalaciones y los equipos.
Con el fin de anticipar y prevenir cualquier accidente, la legislación europea y francesa ha establecido un marco para la explotación de dichos equipos. La normativa actual se basa principalmente en eldecreto del 20 de noviembre de 2017.
¿Cómo reconocer un equipo a presión?
Los equipos a presión son aparatos o envolventes destinados a la producción o fabricación que contienen un fluido (gas, líquido o vapor en fase pura o en mezcla) a una presión superior a 0,5 bar.
Puede tratarse de:
- equipos a presión denominados "fijos" (incluyendo botellas de buceo y extintores de incendios, etc.);
- equipos a presión transportables (tales como botellas de GLP, barriles a presión, etc.).
Están sujetos al seguimiento en servicio descrito en el decreto del 20 de noviembre de 2017 los equipos que cumplen las condiciones presentadas en la siguiente tabla.

Se consideran gases peligrosos del grupo 1 (según la clasificación CLP) los gases: explosivos inestables o explosivos de las divisiones 1.1, 1.2, 1.3, 1.4 y 1.5,
- inflamables de categoría 1 o 2;
- comburentes de categoría 1;
- de toxicidad aguda por vía oral de categoría 1 o 2;
- de toxicidad aguda por vía cutánea de categoría 1 o 2;
- de toxicidad aguda por inhalación de categoría 1, 2 o 3;
- de toxicidad específica en determinados órganos tras una exposición única de categoría 1.
¿Cómo operar equipos a presión de forma segura?
Para garantizar la operación segura de los equipos a presión, el operador debe cumplir con las condiciones generales de instalación y funcionamiento. En particular, debe:
- Definir las condiciones de uso, mantenimiento y control de cada equipo, teniendo en cuenta las condiciones para las que fue diseñado y fabricado. Las condiciones de instalación, puesta en servicio, uso y mantenimiento definidas por el fabricante, en particular las que figuran en el equipo o en su manual de instrucciones, deben respetarse;
- Disponer del personal necesario para la operación, supervisión y mantenimiento de sus equipos. El personal encargado de la operación y el encargado del mantenimiento de los equipos deben estar informados y capacitados para supervisar y tomar cualquier iniciativa necesaria para su funcionamiento sin riesgos;
- Mantener actualizado un listado de recipientes fijos, generadores de vapor y tuberías sujetos a las obligaciones de seguimiento en servicio, incluidos los equipos o instalaciones fuera de servicio. Esta lista debe indicar, para cada equipo:
- El tipo;
- El régimen de supervisión (con o sin plan de inspección);
- Las fechas de realización de la última y de la próxima inspección;
- Las fechas de realización de la última y de la próxima requalificación periódica.
- Establecer un expediente de explotación, en formato papel o digital, que contenga la información necesaria para la seguridad de su funcionamiento, mantenimiento, control y posibles intervenciones. Este expediente de explotación debe actualizarse y conservarse durante toda la vida útil del equipo.
La lista de recipientes fijos, generadores de vapor y tuberías, así como el expediente de explotación, deben estar a disposición de la inspección y de cualquier persona que intervenga durante una auditoría de cumplimiento HSE.
Además, estos equipos a presión están sujetos a controles reglamentarios a lo largo de toda su vida útil.
¿Cómo garantizar el seguimiento adecuado de mi equipo a presión durante su servicio?
Ciertos equipos a presión están sujetos a declaración y control de puesta en servicio. Se trata de los equipos que cumplen con las características indicadas en la siguiente tabla.

La declaración de puesta en servicio es obligatoria antes del primer uso del equipo en cuestión. El operador debe realizarla mediante declaración telemática a través de la aplicación LUNE.
El control de puesta en servicio tiene como objetivo verificar que el equipo a presión, una vez instalado, cumple con las condiciones generales de instalación y funcionamiento para un uso seguro. Debe realizarse antes de la primera utilización del equipo a presión.
El control de puesta en servicio debe ser realizado obligatoriamente por un organismo habilitado para:
- Generadores de vapor;
- Aparatos de tapa amovible con cierre rápido fijos.
Para otros equipos (tuberías, recipientes, …), este control puede ser realizado por una persona competente.
Nota : para los equipos sujetos a declaración y control de puesta en servicio, el personal encargado de la operación debe ser formalmente reconocido como apto para dicha función por el operador y confirmado periódicamente en la misma.
Además, los equipos que entran en el ámbito de aplicación de la orden del 20 de noviembre de 2017 deben someterse a un seguimiento en servicio:
- Ya sea siguiendo un plan de inspección redactado por una persona competente bajo la responsabilidad del operador y aprobado por un organismo habilitado o un Servicio de Inspección Reconocido (SIR), o por el operador para las tuberías no sujetas a recalificación (es decir, las tuberías no sujetas a declaración y control de puesta en servicio);
- Ya sea sobre la base de las inspecciones y recalificaciones periódicas prescritas por la orden del 20 de noviembre de 2017.
El seguimiento con plan de inspección requiere definir las acciones mínimas de vigilancia a realizar para que un equipo a presión sea objeto de un examen completo entre su puesta en servicio y su primera requalificación periódica, y posteriormente entre dos requalificaciones periódicas. Estas acciones deben definirse en un plan de inspección. Debe establecerse según las guías profesionales o cuadernos técnicos profesionales (CTP) aprobados por decisión ministerial que figuran en el anexo 2 de la orden. Se trata de las guías profesionales aplicadas por los SIR (Ej.: DT32, DT84, DT82…) pero también de CTP destinados a ciertas categorías de equipos específicos (Ej.: CTP sobre el seguimiento en servicio de los sistemas frigoríficos a presión, sobre el control periódico de los intercambiadores de calor de las redes de calefacción urbana…). A partir del 1er de enero de 2021, el seguimiento en servicio según una guía profesional o un cuaderno técnico profesional debe realizarse obligatoriamente de acuerdo con un plan de inspección formalizado.
Este plan de inspección se implementa bajo la responsabilidad del operador y está sujeto a la aprobación de un organismo habilitado.
La diferencia entre las dos modalidades de seguimiento radica principalmente en los plazos entre dos inspecciones periódicas o dos requalificaciones periódicas, ya que la solución con plan de inspección permite ampliar dichos plazos. Independientemente de la opción elegida (con o sin plan de inspección), el seguimiento en servicio de los equipos a presión conlleva inspecciones y requalificaciones periódicas con una frecuencia regular.
La inspección periódica debe abarcar tanto el equipo como los accesorios a presión y de seguridad conectados a él. Incluye, en particular, los siguientes puntos:
- Verificación exterior;
- Verificación de los accesorios de seguridad;
- Investigaciones complementarias, según sea necesario.
Es realizada por:
- Un organismo habilitado o un SIR para los aparatos con tapa extraíble de cierre rápido, los generadores de vapor operados sin presencia humana permanente y para los equipos revestidos interior y/o exteriormente que no hayan sido expuestos;
- Una persona competente bajo la responsabilidad del operador para los demás equipos.
La requalificación periódica comprende, en orden (salvo disposiciones contrarias especificadas en una guía profesional o un cuaderno técnico profesional):
- Una verificación de la existencia y exactitud del expediente de explotación;
- Una inspección;
- Una prueba hidráulica;
- La verificación de los accesorios a presión y de seguridad, así como de los dispositivos de regulación.
Deben ser efectuadas bajo la responsabilidad de un organismo habilitado.
Nota : los equipos a presión transportables están sujetos a los controles periódicos previstos en el capítulo 6.2 del ADR. Las periodicidades de las pruebas hidráulicas están fijadas por la instrucción de embalaje P200 del ADR.
Crédito de la foto: iSawRed





