El calentamiento global rara vez trae buenas noticias. El aumento de los desastres climáticos es un ejemplo evidente de ello.
Por eso, cuando llega una buena noticia, es importante compartirla.
La misión principal de Traace es permitir que las empresas reduzcan sus emisiones y actúen de forma concreta por el clima. Siguiendo esta lógica, hemos recopilado algunas de las soluciones innovadoras más prometedoras en las que trabajan investigadores y emprendedores de todo el mundo, basándose en el conocimiento científico para intentar resolver el gran problema de nuestro siglo.
Por supuesto, esto no cambia el hecho de que la prioridad número uno sigue siendo establecer una trayectoria de carbono que permita reducir drásticamente nuestras emisiones. Sin embargo, ver cómo se multiplica esta multitud de proyectos tecnológicos dedicados al clima en todos los sectores de actividad resulta alentador.
En cualquier caso, ¡podrán comprobar que al ser humano no le falta creatividad!
Climeworks: Filtrar el aire para capturar CO2

Entre las tecnologías que concentran mayores esfuerzos de investigación se encuentra la técnica conocida como "CAC", es decir, "Captura y Almacenamiento de Carbono".
Como su nombre indica, consiste en extraer el carbono presente en el aire. Esta tecnología puede aplicarse a diferentes casos de uso:
- Por ejemplo, se puede implementar en una central térmica de carbón, donde se captura el CO2 generado por su combustión antes de que sea liberado. Esto se denomina CAC "postcombustión".
- También se puede "filtrar" el aire ambiente para recuperar el CO2. Se trata de la tecnología de "captura directa de aire". Esto es lo que hace la empresa suiza Climeworks.
Climeworks ha desarrollado una tecnología (utilizable tanto al aire libre como en fábricas) capaz de aspirar el CO2 proyectando el aire ambiente sobre un "filtro" y calentándolo posteriormente. El CO2 capturado puede venderse para "fertilizar" plantas en invernaderos, producir biocombustibles o incluso gasificar bebidas.
Carbfix: Transformar el CO2 en piedra

Proyecto lanzado por un equipo de científicos islandeses en 2007, Carbfix consiste en secuestrar CO2 mediante su reacción con rocas basálticas.
Desarrollado inicialmente para reducir las emisiones de GEI (gases de efecto invernadero) de la central de Hellisheidi en Islandia, el proyecto ha adquirido desde entonces renombre internacional al presentarse como una verdadera tecnología disruptiva para el secuestro de carbono. Científicos islandeses, franceses y estadounidenses trabajan ahora conjuntamente en esta nueva tecnología, ampliamente subvencionada por la Unión Europea.
¿Cómo funciona?
La tecnología consiste en capturar el dióxido de carbono proveniente del volcán Hengill, donde se encuentra la central.
Unos conductos transportan el CO2, reducido a estado de vapor, hacia los famosos edificios en forma de cúpula. Es en estas cúpulas donde el dióxido de carbono se disuelve en grandes cantidades de agua.
El resultado es una mezcla de agua y dióxido de carbono que se inyecta en la roca basáltica situada en el subsuelo. Al mezclarse con el agua, el dióxido de carbono se introduce en la estructura altamente porosa del basalto. Finalmente, mediante una reacción química, el CO2 se solidifica en forma de cristales blancos.
El principal inconveniente para el despliegue de esta tecnología es la gran demanda de agua del proceso. Por ello, el equipo de Carbfix trabaja actualmente en un sistema de reciclaje de agua que podría permitir implementar esta tecnología en países con recursos hídricos más limitados que Islandia.
Mootral: Complementos alimenticios... para vacas

De tanto hablar de dióxido de carbono, podríamos olvidar que un segundo gas está fuertemente implicado en el cambio climático: el metano. Reducir sus emisiones es un reto fundamental de la acción climática.
A pesar de su vida útil relativamente corta en la atmósfera (10 años), el metano tiene un impacto significativo, ya que su "potencial" de calentamiento global es 28 veces mayor que el del CO2. Actualmente, se emite principalmente a través de la agricultura y los residuos.
Y es precisamente para reducir estas emisiones de metano que Mootral, una empresa suiza, ha desarrollado un complemento alimenticio para rumiantes.
Un producto que permite reducir hasta un 30% las emisiones de un bovino y allana el camino hacia una agroindustria sostenible.
Mootral ha sido elegida como una de las 12 startups climáticas con mayor impacto y ha recaudado cerca de 8 millones de euros para desplegar su solución.
CarbonCure: La empresa que inyecta CO2 en el hormigón

CarbonCure es una empresa inglesa que captura emisiones de dióxido de carbono para convertirlas en un agente de refuerzo ecológico para el hormigón.
El proceso consiste en inyectar CO2 licuado en una mezcla de hormigón y hacerlo reaccionar con iones de calcio y agua para producir piedra caliza.
Aún mejor: el agente de refuerzo permite que el hormigón tenga una mayor vida útil, lo que compensa los costes adicionales derivados de la inyección de carbono. Un primer paso hacia un sector de la construcción sostenible.
Buenas noticias para ellos: acaban de ganar la Carbon XPrize Competition, con un premio de 20 millones de dólares para invertir en su empresa...
PD: Habrán notado que el titular de su sitio web es bastante parecido al de Mootral... ¿Quién copió a quién? Nunca lo sabremos.
GHGSat: el satélite que vigila las emisiones de metano

Para esta última innovación, volvemos al tema del metano, pero con un enfoque menos terrenal que el de Mootral.
GHGSat es una empresa quebequense que desarrolla satélites capaces de detectar emisiones de metano. Su tecnología es utilizada por empresas industriales (petróleo y gas, gestión de residuos, etc.) para comprender y medir las emisiones de metano vinculadas a su actividad.
¡También están desarrollando un sensor para aviones que será capaz de detectar una emisión de metano con una precisión de un metro!
BONUS: 5 soluciones que puedes aplicar en casa para luchar contra el calentamiento global
Aunque la gran mayoría de las emisiones de GEI se deben a la actividad empresarial, ante la emergencia climática, cada gesto cuenta y ciertas acciones individuales pueden tener un impacto considerable. Aquí tienes cinco soluciones concretas y acciones para luchar contra el calentamiento global que puedes poner en marcha hoy mismo para reducir tu huella de carbono mientras inspiras a quienes te rodean.
Utilizar más energías renovables
Adoptar energías renovables en casa es más accesible que nunca. Instalar paneles solares o contratar a un proveedor de energía verde permite reducir el uso de combustibles fósiles. Incluso si no puedes producir tu propia electricidad, muchos proveedores ofrecen planes certificados como 100 % renovables. Un sencillo trámite administrativo puede convertir tu consumo energético en una palanca a favor del clima.
Emprender la reforma energética de tu vivienda
Reducir las pérdidas de energía en tu hogar es una acción sostenible y rentable. Un buen aislamiento térmico, el cambio de ventanas o la instalación de una calefacción más eficiente, como una bomba de calor, pueden reducir considerablemente tus facturas y tus emisiones al convertir tu vivienda en un hogar de bajo consumo. Existen numerosas ayudas financieras para estas obras, lo que hace que esta transición sea más asequible. Cada grado ganado sin sobreconsumo es una victoria para el planeta.
Haga su movilidad más sostenible
En nuestro estilo de vida, los desplazamientos representan una parte importante de nuestra huella de carbono y estas emisiones han aumentado considerablemente en los últimos años. Adopte medios de transporte menos contaminantes: priorice la bicicleta, caminar o el transporte público para sus trayectos cortos. Si debe conducir, considere un coche eléctrico o híbrido. Por último, reduzca sus viajes en avión, que tienen un fuerte impacto en el carbono, y opte por el tren, una alternativa mucho más respetuosa con el medio ambiente.
Reciclar, reutilizar y reducir
La economía circular empieza en casa. Clasifique sus residuos para maximizar su reciclaje y limite los productos de un solo uso prefiriendo alternativas sostenibles (botellas reutilizables, bolsas de tela, etc.). Adopte también el hábito de reparar antes de tirar: la ropa con agujeros o los aparatos electrónicos defectuosos a menudo pueden salvarse. Reducir su consumo comprando menos, pero mejor, es una medida tanto ecológica como económica.
Cambiar a una alimentación más vegetal
La ganadería intensiva y la producción de carne son fuentes importantes de emisiones de gases de efecto invernadero. Reducir su consumo de carne, especialmente de ternera y cordero, es un gesto importante para el clima. Introduzca más comidas vegetarianas en su semana y explore alternativas ricas en proteínas como las legumbres, el tofu o los frutos secos. Además de ser beneficioso para el planeta, este tipo de alimentación es mejor para su salud.
¡Listo! Y si desea descubrir otra innovación prometedora en materia de carbono, no dude en explorar nuestro sitio 🙂 Tennaxia ofrece una solución que permite a las empresas medir con precisión sus emisiones de GEI, identificar las mejores palancas de descarbonización, establecer una trayectoria de carbono sólida y, finalmente, estimar sus costes y beneficios. Una solución concreta para hacer frente a la crisis climática.
Y usted, ¿tiene en mente alguna innovación que merezca ser compartida? No dude en hacérnosla saber en contact@tennaxia.com.





